Si hay que hacer caso a un gamberro con las credenciales del realizador norteamericano Ace Norton, su último trabajo para Caged Animals es, como asegura él, un cruce muy libre y subjetivo entre “Romeo y Julieta” y las películas de Michael Bay. Que cada espectador calibre las bromistas comparaciones, pero esta vez Norton se divierte retratando de manera desenfadada y calculadamente descuidada a Vincent Cacchione, líder de la formación de Brooklyn, y a su compañera de aventuras musicales y también sentimentales Magali Charron.
La pareja se presta a jugar como si estuviera protagonizando una inofensiva comedia romántica y se pasea a lomos de un 72 Benz imponente o por diferentes tiendas de L.A., ciudad que nunca puede dejar de ser fotogénica. De hecho, durante buena parte del metraje se tiene la percepción de estar asistiendo a la enésima producción independiente que repite el esquema “chico encuentra chica”. Ace Norton lo sabe y por eso, conscientemente, deja que el clip transcurra a una velocidad apacible y con un tempo bien medido y sin sobresaltos. El truco es moverse dentro de una aparente intrascendencia para ir avanzando pequeñas pistas de una sorpresa final que no conviene desvelar. Es en ese inesperado último tramo, salpicado de una visible mala leche, donde se encuentra otra vez la carcajada de Mr. Norton, un director que siempre tiende a introducir el sentido del humor en todos los encargos que asume. ![]()







