Faltan nombres fundamentales: Poco, The Band, Eagles, incluso el santo iniciador Bob Dylan, pero CountryRockdelux no es un ejercicio de estilo. Judee Sill, Violent Femmes o Fraser & DeBolt no pertenecen estrictamente a un subgénero que asumió cánones estéticos previos, pero también una esencial y enriquecedora hibridación. El sentido de este playlist es solo promover la bella diversión. Y cuando hablo de belleza pienso en “(Quicksilver Daydreams Of) Maria” de Townes van Zandt. Diversión también entendida en su acepción latina de “alejamiento”... de la norma, del “deber ser”. Eso que fastidia tanto a los puristas.
Gram Parsons catalizó y, si se me permite la licencia, “descatalizó” la rígida tradición country por renovadora inmersión en la estética rock (él prefería llamarlo “música cósmica americana”). Está representado aquí por partida triple (y eso que no hemos incluido ningún tema de The Flying Burrito Brothers, ni de “Sweetheart Of The Rodeo”, sexto álbum de unos Byrds ya por entonces intoxicados por la agridulce picadura del country): con la International Submarine Band y, en compañía de Emmylou Harris, con “GP” y con un sobrante del “Grievous Angel” (“Brand New Heartache”).
Lee Hazlewood también sirvió en la avanzadilla, aunque su olfato pop y socarronería le alejaron irremediablemente del clásico lamento country. Hay una frase suya de glorioso alejamiento: “En Nashville me llamaban compositor de pop. En Los Ángeles, de country. Siempre quise saber a qué ‘campo’ se referían en Los Ángeles”.
Un Hazlewood con pelusa editó en su propio sello el fundacional “Safe At Home” (1968) de los International Submarine Band de Parsons. Gene Clark lo intentó también el mismo año aunque el bluegrass todavía campaba a sus anchas en “The Fantastic Expedition Of Dillard & Clark”.
Pioneros (Hank Williams, Johnny Cash), singer-songwriters modernos (Meg Baird, Bill Callahan) y perennes (Neil Young), tradicionalistas de antiguo nuevo cuño (John Denver), versionadores de excepción (Karen Dalton, Elvis Costello), bandas autóctonas (Lambchop, con un tema de 1998 editado posteriormente en recopilatorios, y Furnace Mountain) y exóticas (The Rolling Stones), todos ellos se sintieron preparados en algún momento para la oscura llamada del campo. 