Isaiah Seret firma una pieza audiovisual extraña para un videoclip que se perfila como un paso más para sacar al género de fórmulas reduccionistas. Seret acude a imágenes de archivo de la secta de Jim Jones que acabó en el suicidio colectivo en 1978 de más de novecientas personas en la Guayana francesa, más el asesinato de un congresista estadounidense que fue a llevarse a familias retenidas contra su voluntad y los que estaban dispuestos a huir. Lo conocemos como la Masacre de Jonestown. Con tal material de archivo, el realizador cuenta la historia, en una exposición narrativa brillante, desde la vida de la gente y evitando mostrar el trágico final. Algo que, siendo de sobras conocido, aumenta la potencia emocional de la pieza.
Integra digitalmente a la vocalista de Cults rodada en distintos formatos en momentos de playback contextualizados. En internet corren debates sobre lo idóneo de usar material tan sensible para una pieza promocional. Sin embargo, la frágil frontera que separa desde hace años el videoclip de cualquier discurso audiovisual hace que muchas veces sea tan honesto o más que otros formatos. De hecho, esta pieza puede que trate el tema, sin comentario alguno ni inclusión de testimonios, de un modo más frío que lo que hubiera hecho cualquier documental oportunista. ![]()







