Resulta una tendencia acusada desde hace un tiempo el hecho de que los videoclips abarquen un espacio audiovisual que va más allá de la mera excusa promocional. El siguiente paso fue la ilustración delicada y últimamente podemos encontrar auténticos cortometrajes, como puede ser el caso de “Time To Dance” para The Shoes.
En la línea de un montaje que sugiere ser la punta del iceberg de un universo narrativo complejo y extenso, “The Bad On Each Other” de Feist acaba siendo un ejercicio a lo “Vidas cruzadas” o “Magnolia”, una infinidad de historias cruzadas: el ratero que compra un gallo, las turistas, los adolescentes ligando, el showman de baja estofa, el obrero que entierra a su perro…
Martin de Thurah, a quien asociamos con el género fantástico en sus vídeos para Fever Ray o James Blake, firma un manifiesto rosselliniano en México. ¿Cómo escribir en imágenes sobre la fragilidad sin resultar cursi? El ser humano probablemente es mejor de lo que los noticiarios digan a diario, así que la lógica debería dictar que habría que poner una cámara delante sin más, y punto. A De Thurah le ha salido un vídeo muy humano y cálido sin ponerse tonto o hacernos chantaje con una historia que nos busque las cosquillas sentimentales. No gana ni pierde nadie, tan solo se ve la vida pasar. ![]()























