Hay muchos elementos de este clip de Scott Cudmore que sorprenden, desconciertan e incluso inquietan. De entrada, su look absolutamente cinematográfico, de sketch desgajado de un hipotético drama ¿de época? y de qualité que tan poco parece pegarle a la música peleona de Fucked Up. Después, la situación que plantea: una clase de literatura, quizás de música, en un colegio muy formalito en el que de repente se tratan las canciones de los punks de Toronto como si fuera material académico. Y en un giro final también inopinado, va y se descubre la tramoya de la filmación, lo cual acaba de sacar al clip fuera de cualquier contexto. Y luego está lo del incendio… ![]()







