Ana Fernández-Villaverde, La Bien Querida, aporrea con unos huesos una batería, se mantiene impasible frente a dos esqueletos que emulan una coreografía “cadavérica” o emprende una jam con una banda disfrazada de radicales feligreses del KKK. Este variado surtido de escenas pertenece al primer single de “Fiesta” (2011), el segundo disco de la cantautora bilbaína. Detrás de la cámara, el creativo realizador Luis Cerveró (Canada) vuelve a urdir otra colección de composiciones visuales donde queda patente su mirada personal y ya muy reconocible. La gracia es que la personalidad de La Bien Querida casa sin estridencias y con soltura dentro del imaginario que propone Cerveró: un sugerente rincón de mundo donde un fantasma arrima sus labios a una petaca o se escapa junto a sus compañeros de un entusiasta pastor alemán. ![]()























