Ya no hay dos Loquillos, uno rockero y otro poético, sino un único intérprete y creador que funde ambos perfiles en una obra adulta con visos de definitiva, y en la que, acorde con el personaje, florecen estridentes declaraciones de principios y versos con carga provocativa.
En su nuevo disco, “Su nombre era el de todas las mujeres” (2011), José María Sanz, ya definitivamente apartado de sus años con Los Trogloditas, retoma el camino emprendido hace casi dos décadas con su primer álbum dedicado a poetas, “La vida por delante” (1994). Y centra el foco en un autor contemporáneo, Luis Alberto de Cuenca, que fue letrista de la Orquesta Mondragón y ha ostentado diversos cargos públicos, como la dirección de la Biblioteca Nacional y la Secretaría de Estado de Cultura.
Interceptamos a Loquillo en los camerinos del Teatre Coliseum de Barcelona, pocas horas antes de salir al escenario. Nos habla de la normalización en España de las relaciones entre el rock’n’roll y la poesía, del mensaje del tema que abre el disco, “Political Incorrectness”, y defiende el compromiso natural de Luis Alberto de Cuenca con la modernidad.
La charla continúa en este Rockdelux en un artículo de dos páginas. 