“Un soplo en el corazón” bien pudiera ser el disco íntimo con una repercusión más desmedida en la historia del pop español; un debut sin continuación que caló en lo más hondo de la generación de los noventa. Una década después, Luis Calvo y Montse Santalla, de Elefant Records, el sello que lo publicó en 1994, propusieron recordarlo con un homenaje efímero: un disco de versiones con el que celebrar el décimo aniversario de su lanzamiento, sin ánimo de ensombrecer la obra original. El nuevo disco, presentado en formato digipack, se regalaría con el Rockdelux de diciembre de 2003.
A “Un soplo en el corazón. Homenaje a Family” se apuntaron alumnos declarados (Apenino, Corazón...), vecinos donostiarras (La Buena Vida, Ama...) y algunos de los grupos más importantes de los últimos tiempos: de Los Planetas a Fangoria, pasando por Nosoträsh, Astrud, Chucho, La Casa Azul y Parade. Todos contribuyeron a redimensionar el insospechado y ya imparable eco de “Nadadora”, “Viaje a los sueños polares”, “La noche inventada” y el resto de canciones del disco. Cada cual, a su estilo. Con respeto pero con libertad: alterando los versos originales, dando luz y ritmo a su eterna melancolía, impregnando de bruma tan cristalinas grabaciones... En cualquier caso, aquellas catorce versiones aportaron nueva vida a un cancionero que, colándose por ese conducto invisible y subterráneo que va directo al corazón, siguen recordando que la ópera prima y obra póstuma de Family siempre tendrá reservado un puesto de honor entre los discos más emocionantes de la historia del pop español. 