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ÁLBUM (2018)

ALIMENT Brother

La Castanya
ALIMENT, Brother
 

Han pasado ya seis años desde que Aliment nos soltaron una santa hostia con su álbum de debut, “Holy Slap” (2012). Convertidos en miembros destacados de la siempre interesante y gratificante milicia rock garagera catalana, este trío de crápulas gerundenses nos noqueó con tremebundos pildorazos de surf esquizofrénico como “Seein’ Black”, “Like A Vampire” o la propia “Holy Slap”. Melodías destripadas que apenas llegaban a los dos minutos, pero que te dejaban tarumba durante horas, si no días o incluso semanas. Tres años después de su aparición en escena publicaron “Silverback” (2015) y, bueno, supuso un poco un bajonazo: no era malo, pero si con el primero nos provocaron una erección, con este tan solo nos pusieron morcillones. Que no cunda el pánico: su tercera entrega, “Brother”, es pura viagra sónica.

Aliment han regresado más virulentos y abrasivos que nunca. Eduard, Ignasi y Pol han rebajado el tono melódico de sus composiciones para entregarse sin condiciones a un punk visceral no demasiado alejado de lo que cuecen unos Idles o unos Metz. Diez temazos ventilados en menos de media hora con instantes como “Snake Bite”, “Flesh And Gold”, “Blessed Youth” o “New Human”, que deben ser lo más parecido a que te taladren el conducto auditivo con una broca oxidada.

“Snake Bite”.

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