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ÁLBUM (2010)

AUTECHRE Oversteps

Warp-[PIAS] Spain
AUTECHRE, Oversteps
 

Servidor también es de los que piensa que, desde hace diez años, la sofisticación técnica de Autechre era inversamente proporcional a su capacidad de estímulo aural. Como si la IDM  fuera una competición por el sonido más retorcido posible, la secuencia de beats más alambicada o, en fin, el impacto menos definitivo sobre el oyente. Nada que objetar a la matemática sonora, pero para un fan de “Incunabula” (1993) y su punch rítmico, “Amber” (1994) y su capacidad evocadora o las enormes melodías de “Chiastic Slide” (1997), discos del matematismo –en dirección a un cul-de-sac emocional– de “Untilted” (2005) –para el que el grupo, en el intento de separarse de su tropa infinita de imitadores, generó su propio software– se hacían demasiado cuesta arriba.

Cuando se llega abajo del todo, solo se puede subir, por supuesto. Y cuando escribo “abajo” no me refiero a unos términos cualitativos, sino referidos al solipsismo. Rob Brown y Sean Booth tenían ante sí la introversión extrema o el regreso a la luz y, por suerte, han escogido lo segundo, en uno de los comebacks más inesperados y épicos de los últimos tiempos. Lejos de la simple concatenación de logros científicos –tan solo descifrables por ellos–, los de Mánchester parecen, por fin, recordar quiénes eran y por qué hicieron tantos fans: por saber llegar como pocos a la emoción desde la síntesis electrónica.

En “Oversteps” hay intención, emoción, melodías retorcidas, mugre preciosa y furia contenida, todo por lo que aprendimos a amarlos, pero sin que nada huela a repetición: al escucharlo se tiene la sensación de estar ante algo tan nuevo, tan raro y, a la vez, tan sobrecogedor como el “Untrue” de Burial. Existe, además, una cierta conexión con el universo futurista, de texturas húmedas, de este último: escuchen algo como “Ilanders”. Clavicordios letales, climas fantasmales del mejor ambient de 2010, los clicks’n’cuts mejor esparcidos del siglo o un puñado de melodías desencadenadas (“See On See” es de lágrima) se unen a la fiesta para estimular sentidos y alma. Cuando creíamos que escuchar a Autechre ya siempre sería como mirar el interior de un androide abortado por defectuoso, todo vuelve a ser como era: intenso, único y eterno.

”Ilanders”.

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