×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (1997)

BARBARA Femme piano

Philips-Mercury-Polygram
BARBARA, Femme piano
 

El pasado 24 de noviembre se cumplieron veinte años de la muerte de la cantante francesa Barbara (1930-1997), a quien dedicamos un artículo en la sección Revisión del Rockdelux 366 (noviembre 2017). Dos páginas para la última gran personalidad de la canción francesa, el Águila Negra de la chanson, la chanteuse de minuit, la Loba, la dama de negro, la mujer-piano. Su historia es una apasionado viaje que lleva a consumir la vida hasta la médula, donde los amores y la soledad se turnaron con su compromiso de izquierdas, con su misterio y su generosidad, aunque también con su extrema dureza, su carácter posesivo, incluso con su crueldad. Santi Carrillo la reivindicó al poco de su muerte recomendando esta recopilación doble.

Si es cierto que cuando desaparece una voz nos privan de un mensaje que nos ayudaba a vivir, la muerte de la parisina Barbara en los últimos compases de 1997 ha significado la ruptura de unas cuantas claves sobre las que edificar más fácilmente, a través de la música, el tránsito amargo hacia una felicidad que parece imposible, pero, por supuesto, siempre es probable: la vida.

Ya sin sus letras, su piano y su voz, no ha desaparecido todavía el misterio de la dama de negro, de la mujer-piano. Son suyas algunas de las palabras que mejor describen el trasvase del hechizo del amor al dolor del amor, las que indefectiblemente, quizá provisionalmente, desembocan en el veneno de la soledad. Las que justifican que se diga, sí, en efecto, que nos conocemos mejor cuando ya no estamos juntos. Así es, así era: comprometida hasta la muerte en sus ideas y, sobre todo, en sus prácticas de izquierda, parece ser que su imagen exterior (“cherchez pas de mystère, j’en ai pas”) escondía una infinita generosidad, sinceridad y luz interior. Sí, se dice habitualmente. Pero también se habla de su extrema dureza, de su carácter posesivo, de su crueldad incluso. Barbara era una mujer que llegaba hasta el fondo de sus límites, y así era capaz de reducir a la nada, por una cuestión de simple y tonto orgullo, su relación de casi veinte años con su colaborador Roland Romanelli. “Vingt ans de vie commune et puis plus rien, c’est assez extrême”.

 
BARBARA, Femme piano

El último gran mito de la chanson francesa, mujer poderosa con sus luces y sus sombras: Barbara.

 

Enamorada de su público (a quien dedicó “Ma plus belle histoire d’amour”; trescientas galas al año en su época de esplendor), Barbara no aceptaba la idea del declive. Ella quería morir bella. Y así se la recordará: 1930-1997.

Barbara: el jazz y el vals eternamente presentes en su música, una música que sostenía una voz (“je n’aime pas ma voix, j’ai toujours l’impression qu’il s’agit d’une voix de pleureuse, quelque chose qui implore”) que respiraba ajena a las reglas de pronunciación. ¿Pero importa algo eso cuando se trata de la voz que te asegura que una ausencia es una realidad más fuerte que una presencia constante?

En su canciones se adivinaban ecos futuros de Lluís Llach o Charlélie Couture, entre mil otros (sin olvidar la extraordinaria versión de “L’aigle noir” de Maria del Mar Bonet): cuando rompía la voz y la giraba para afrontar algo que quizá le rasgaba por dentro sin saber muy bien qué era ni de dónde venía ni por qué aparecía, al tiempo que el piano martilleaba tranquilo sobre una sensibilidad frágil absorbida por la cólera… Música para noches de invierno, con la luz de una pequeña lámpara dando vida a un trozo de papel, a una foto, a un recuerdo… Esperando algo, esperando a alguien, a pesar de todas las pérdidas, de todas las victorias y de todos los empates…

Oíd “Femme piano”: cuarenta temas remasterizados en alta definición, de 1963 a 1996. Recopilación que se avanzó por unos días a su muerte. Ahí está ella.

“Ma plus belle histoire d'amour”.

Arriba