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REEDICIÓN (2012)

BARK PSYCHOSIS Hex

Vinilísssimo-Munster
BARK PSYCHOSIS, Hex
 

“Hex” (1994) ha pasado a la historia como el disco cuya reseña en ‘Mojo’ empleó el crítico Simon Reynolds para estrenar el término “post-rock”. Pero más allá de la (significativa) anécdota, debería ser recordado como lo que es: obra maestra. Para refrescarnos la memoria llegó a finales de 2012 esta reedición de Vinilísssimo en vinilo de 180 gramos, sin añadido alguno... ni falta que hace.

Quizá sea el momento de reivindicar los méritos de esa “generación perdida” del pop británico (Seefeel, Disco Inferno, Insides, Laika y, sí, Bark Psychosis) que tan bien humanizó la electrónica. Sus discos no se oxidan, sino que permanecen intactos en cuanto a impacto sonoro y fascinación emotiva. Tomen “Hex” y alucinen, por supuesto, todavía.

Estamos ante una prolongación depresiva del “The Colour Of Spring” de Talk Talk (1986), que era grupo favorito de Graham Sutton, el jefe de todo esto (Sutton llegó a colaborar con Lee Harris, batería de aquellos, en Shwaa). Una oda al silencio en la que múltiples influencias (dub, música clásica, el primer jungle, el free jazz, la música étnica) conviven sutilmente a través del talento y un sabio uso de la edición electrónica. Un disco que fluye orgánicamente de principio a fin, mortal y triste, como la banda sonora de un cuento de invierno con final oscuro o, como mínimo, abierto (esas letras estilo “quítate de mi vista ahora mismo” no se andan con fantasías). Un disco que, claro, costó al grupo diez años continuar, con el nada desdeñable “Codename: Dustsucker” (2004).

El primer disco catalogado como “post-rock”, si quieren, pero, ante todo, Música Sublime.

“The Loom”.

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