Oihuka reedita en vinilo cuatro discos de los ochenta, editados en su día por Soñua, que entonces se metieron en el cajón de sastre del rock radical vasco. Escuchados ahora, se constata que poco o nada tienen que ver unos con otros, empezando por Barricada. El cuarteto navarro comandado por El Drogas facturaba en su debut, como dejan bien claro el título, “Noche de rock & roll” (1983), y los pelos largos que lucen en portada, un rock urbano y duro que venía de Leño y Burning –produjo Ramoncín– y que más tenía que ver con el heavy metal (“Alambre de espino”) que con el punk. Sus letras eran mucho más metafóricas y menos directas y combativas que las de sus coetáneos, aunque algo del crispado entorno social de la época se colaba en ellas (“Que estalle la bomba”, “En la silla eléctrica”). Con el tiempo y la evolución de cada uno se vería a las claras que a Barricada (con una larga carrera que acaban de reactivar) había que darles de comer aparte.
El “Salve” (1984) de La Polla Records sí es el clásico ejemplo de rock radical: letras de humor cafre con pullas antisistema para con todos los estamentos de la sociedad (incluido el religioso, con la canción que le da título y la blasfema portada), cabalgando un punk humorístico emparentado con los Dead Kennedys y Siniestro Total. Prolongado por el bonus de los cuatro temas del EP “Y ahora qué?” (1983), aquí caben desde una “Venganza” a “Porno en acción”, pasando por la clásica “Tope Bwana”, “Los siete enanitos” (“Los enanitos buenos, al patrón han de matar”), “Muy punk” (“Punky de postal, punk de escaparate. Moda punk en Galerías”), “Herpes, talco y tecno-pop”, “Así casca la basca”, “Come mierda”, “Revistas del corazón” y “El alcalde”. Así hasta veintitrés temas.


























