×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2015)

BEACH HOUSE Depression Cherry

Sub Pop-Bella Union-[PIAS] Iberia & Latin America
BEACH HOUSE, Depression Cherry
 

El quinto álbum de Beach House porta un título que podría servir tanto para el disco de shoegazing definitivo como para la parodia más sangrante del género. Una “depresión cereza” que para Victoria Legrand y Alex Scally es “un color, un lugar, una sensación, una energía... que describe ese punto que alcanzas mientras te mueves por las infinitas etapas de la existencia”, definición un tanto vaga que el dúo sustenta en unas letras que abundan en desplazamientos físicos y espirituales. Una mudanza que no se aplica a su sonido; en todo caso, se han deshecho de algunos muebles para abrazar un supuesto ascetismo. Este auto de fe se puede entender como una negativa del grupo a hacer concesiones en su actual estatus de cabezas de cartel, pero el gesto no implica un desafío real para el oyente (ni para ellos mismos). Su libro de estilo es tan ajeno al mal gusto que disgusta ponerle reparos, pero en esta ocasión Legrand y Scally tienden a espectacularizar lo mínimo, de manera que cada nuevo elemento, ya sea un riff de guitarra (“Sparks”) o un detalle de percusión (“Bluebird”), se nos aparece como un acontecimiento, aunque no haya nada intrínsecamente memorable en el mismo.

Todo en “Depression Cherry” parece tocado por un halo de duermevela que facilita la no-escucha, hasta que en el cierre con “Days Of Candy” se nos aparece el espectro de las canciones que David Lynch escribió para Julee Cruise: la misma ascensión celestial, la misma pena ante la inevitable pérdida de la inocencia. Entonces, uno se imagina a Victoria Legrand como cantante residente del Roadhouse en la tercera temporada de la serie “Twin Peaks”, una voz nívea en la oscuridad, y se plantea si acaso lo que necesitan Beach House en este momento de su carrera no es tanto una autárquica apuesta de mínimos como una mirada externa (la de un productor inquieto, por ejemplo) que no se complazca en las cualidades más etéreas de su trabajo, sino que las ponga en crisis, persiguiendo una expresividad más amplia.

“Days Of Candy”.

Arriba