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ÁLBUM (2011)

BRITNEY SPEARS Femme fatale

Jive-Sony

Por Pablo Gil

BRITNEY SPEARS, Femme fatale
 

Pero qué requetemoderna y centelleante suena la cabeza de chorlito esta. ¿De verdad es Britney Spears? Sacudíos los prejuicios, mamelucos. La tipa representa lo peor, vale, pero, objetivamente, en términos de pop actual, lo que hay detrás de su nombre aquí y ahora suena fresco a rabiar. Quizá incluso demasiado, por momentos. Algún enclenque mental ya ha escrito que el disco es tan moderno que carece de estribillos o de ganchos fáciles; mentira cochina: hay coros y precoros que se adhieren con fastidiosa facilidad, ¡malditos!, a la memoria. Parte de “Femme fatale” tira de ordinarios pepinazos al gusto de will.I.Am, ese sonriente fullero, pero, en general, el discurso de la eterna lolita, que, por cierto, no puede ser más gorrino y explícito, nos llega adobado en una rozagante cibercatarata de efectos y detalles que, a modo de ping-pong, van lanzando las canciones a toda mecha de un sitio a otro sin dejar que el oyente se acostumbre a nada. No hay baladas. No hay instrumentos reales. Es pop de baile que hace bzzzrrrr entre las orejas, y entre las piernas. Cachondo.

Un auténtico batallón de productores, compositores y arreglistas contribuyen a esta orgía de sonidos futuristas adaptada a los cánones de la canción comercial. Los hay de la industria de toda la vida (los inevitables Max Martin y Dr. Luke o sus clásicos Bloodshy y Henry Jonback), pero predominan nuevos valores como Bennie Blanco, Amno, Shellback, Fraser T. Smith, Emily Wright y Lukasz Gotwald. El conjunto no iguala al arrebatador “Blackout” (2007), un disco insólitamente extremo con un repertorio de altos vuelos, y se publica después de un intachable recopilatorio (“The Singles Collection”, 2009).

Así, debe reconocerse el valor de coger el toro de la actualidad por los cuernazos y servir un estupendo producto acorde a las últimas tendencias. Va a cumplir 30 años, es su séptimo álbum, su imagen pública es un sainete y ha dejado con un palmo de narices a Ke$ha, Taio Cruz, B.O.B. y demás cuadrilla dance-pop, por no hablar de Rihanna. Solo Robyn la puede mirar por encima del hombro. Lady Gaga mueve ficha el 23 de mayo con “Born This Way”.

“Criminal”.

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