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REEDICIÓN (2005)

BRUCE SPRINGSTEEN Born To Run. 30th Anniversary Edition

Columbia-Sony BMG

Por Joan Pons

BRUCE SPRINGSTEEN, Born To Run. 30th Anniversary Edition
 

Para discos como “Born To Run” se inventó la expresión “obra maestra”. Un álbum de leyenda que no parece caducar nunca. Los sueños y el imaginario del mejor rock pocas veces han sido expuestos de un modo tan brillante y tan emocionante. El mito Springsteen empezó a crecer a partir de este LP monumental que se reeditó, con todo lujo de detalles, en 2005. Joan Pons comentó esta nueva vida de “Born To Run”, mejor reedición del año según el Rockdelux 236.

Abordar una reseña de “Born To Run” (1975) treinta años después plantea una responsabilidad y una amenaza. Por un lado, “Born To Run” (número veintisiete en la lista de los mejores álbumes del siglo XX según el Rockdelux 200) es uno de esos discos inevitables de la historia del rock, que te llegan impuestos, y sobre los que por narices (también por decencia profesional) hay que tener una opinión personal formada. Y por otro, con la cantidad de literatura en prensa musical que ha generado el tercer disco de Bruce Springsteen, parece imposible decir nada nuevo o diferente sobre él. Así que intento ordenar un listado de mis pensamientos (y sentimientos) sobre “Born To Run”: que si era el punto de encuentro entre Sun Records, Phil Spector, Stax y Bob Dylan; que si el sonido y la energía torrencial de canciones anteriores como, por ejemplo, “Rosalita” se encauzó definitivamente en un modelo de canción más directo; que si además de “el gran salto” de Springsteen en lo profesional fue, en lo personal, la ejecución de un “plan de fuga” maestro (es todo un manual sobre cómo escapar de la clase de vida que te ha tocado); que si Springsteen dejó de ser “el futuro del rock’n’roll”, como dijo Jon Landau, para ser el presente...

Nada, la mera articulación de alguna de estas ideas me aboca a la sensación de estar hablando por boca ajena. Por suerte, esta reedición de lujo de “Born To Run” (caja alargada, dos DVDs, mucha fotografía no publicada...) permite esquivar el rol de muñeco de ventrílocuo y hablar “a partir” de otras opiniones sin (voluntaria o involuntariamente) piratearlas.

 
BRUCE SPRINGSTEEN, Born To Run. 30th Anniversary Edition

“Desde el principio quería transmitir la sensación de que algo prometedor iba a ocurrir”. Foto: Eric Meola

 

El DVD “Wings For Wheels: The Making Of Born To Run” es una mina en cuanto a opiniones de los protagonistas implicados en la gestación del mito. Se cuentan muchas y muy interesantes cosas en este making of. Patti Scialfa dice que este “es un gran disco de rock porque incluye el genuino mito del rock’n’roll. Los ideales clásicos de una música que te libera, te hace cambiar y crecer como persona”. Springsteen, quien durante la fase de composición-grabación revisaba películas como “Centauros del desierto” (John Ford, 1956), “Thunder Road” (Arthur Ripley, 1958) o “Carretera asfaltada en dos direcciones” (Monte Hellman, 1971), reflexiona sobre lo cinematográfico de su sonido apoyándose sobre todo en las introducciones a cada canción: “Quería describir la escena, los personajes, la situación. Eran miniepopeyas. Desde el principio quería transmitir la sensación de que algo prometedor iba a ocurrir”. Roy Bittan detalla cómo al componer la mayoría de canciones con piano y no con guitarra se llegaba a un sonido con otras particularidades. Y, en general, se documenta el culebrón titánico que fue la grabación (“Born To Run”, la canción, que al principio incorporaba cuerda, se tardó seis meses en acabar) y las consecuencias del disco que volvió a extender la licencia para soñar al joven estadounidense de los frustrantes setenta.

El segundo DVD recoge las dos horas del primer y espectacular concierto que el Boss y la E Street Band dieron en 1975 en Europa, en el Hammersmith Odeon de un Londres desbordante en expectativas. Inflamadas tomas de “She’s The One”, “Backstreets”, “Tenth Avenue Freeze-Out” o, un clásico de los bises de Springsteen, “Quarter To Three” torpedearon el escepticismo británico ante ese desconocido que en la misma semana coincidió en las portadas de ‘Time’ y ‘Newsweek’.

“Born To Run”.

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