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ÁLBUM (2001)

CANNIBAL OX The Cold Vein

Def Jux
CANNIBAL OX, The Cold Vein
 

Company Flow dijeron adiós el pasado marzo en el Bowery Ballroom de Nueva York. Una despedida preparada para volver a poner en sintonía a los tres miembros del grupo, ya que la aventura de los autores de “Funcrusher Plus” (1997) no había terminado precisamente amigablemente: malos rollos con Rawkus y reticencias varias entre El-P, Bigg Jus y Mr. Len.

Pero la desaparición del trío no fue el fin de una de las fuerzas más creativas del hip hop de la Costa Este durante los noventa: El Producto (James Meline) reactivó Def Jux y ya tiene listo un álbum en solitario (“Fantastic Damage”), Mr. Len ya ha entregado el suyo a Matador (“Pity The Fool”) y Jus se volcó en la marca Sub Verse.

La discografía de Company Flow fue breve (algunos singles, “Funcrusher Plus” y el delirante paquete de instrumentales “Little Johnny From The Hospital”, 1999), pero muy instructiva para redefinir los límites entre lo comercial y lo alternativo, entre el llamado hip hop anticorporativo y su influencia en una vasta comunidad de rappers y b-boys. Un doble EP exclusivamente en vinilo (“Def Jux Presents Five Songs”, 2000) fue el testamento discográfico del trío, testamento que además sirvió de presentación de Cannibal Ox, dúo que se ha convertido en la niña de los ojos de El-P.

Originarios de Harlem, y tonteando con el rap desde los 15 años, Vordul Megilah y Vast Aire Kramer fueron detectados por El-P cuando ambos formaban parte del colectivo The Atomz Family. La personalidad de su flow y una inspiración poética fuera de lo normal convencieron al líder de Company Flow y éste los animó a iniciar carrera en solitario. Los primeros pasos los darían en el citado “Def Jux Presents Five Songs”, donde en uno de los vinilos ya incluían las demoledoras “Iron Galaxy” y “Straight Off The D.I.C.”.

 
CANNIBAL OX, The Cold Vein

Vast Aire (izquierda) y Vordul Mega fueron detectados por El-P cuando ambos formaban parte del colectivo The Atomz Family.

 

Las habilidades de El-P como productor –que ya habían podido ser saboreadas en colaboraciones junto a Latyrx, Blackalicious o Roots Manuva– se despliegan en todo su esplendor y explotan a lo grande junto a Cannibal Ox. El impresionante generador de sonido que ha construido para “The Cold Vein” es uno de los más imaginativos, potentes, sutiles y visionarios de los escuchados en un disco de hip hop en los últimos años, una dañina acumulación de bajos antropófagos, sintetizadores marcianos, scratch abrasivo, pianos espectrales y guitarras nocivas. Monstruoso, apocalíptico, experimental y comercial, “The Cold Vein” se alimenta del veneno del free jazz y del ardor del blues, muerde de la psicodelia y crea su propio y fascinante soundtrack, riega la old school con vanguardia (y viceversa) y su música brota fresca y apasionada para acompañar las historias periodísticas, entre lo real y lo alucinado, de Vordul y Vast Aire. El dúo de rappers huye de los estereotipos de machos, gángsteres y colgados para retratar una Nueva York terminal habitada por desahuciados y desesperados que se niegan a perder su condición de seres humanos.

Todo en “The Cold Vein” resulta simultáneamente amenazador y cálido, hiperrealista y extraño, tenebroso y vital: el eco del último aliento de una civilización condenada al holocausto.

Entre el tema oculto al final del álbum (“Screaming Phoenix”) y el inicio con la recuperada “Iron Galaxy”, hay pináculos del calibre de “Vein” (funky y gótico: el momento ideal para un encuentro en el espacio exterior entre la teniente Ripley y el bicho de “Alien”), “Painkillers”, “The F-World” o “Ridiculoid”, ésta con el propio El-P al micro.

Por encima de su posicionamiento social más o menos progresista, Cannibal Ox saben –como en su momento lo supieron Public Enemy, Eric B. & Rakim o Gang Starr– que el mejor hip hop siempre se ha distinguido por su riesgo y carácter aventurero en el momento de acompañar las rimas con estímulos sonoros. Y han encontrado en El-P al arquitecto perfecto.

Si crees que Anti-Pop Consortium son “pretenciosos y vanguardistas”, Dead Prez excesivamente explícitos en el ámbito político y Common “demasiado negro”, “The Cold Vein” es tu disco. Otro notabilísimo paso adelante en las procelosas y revueltas aguas del verso y el ritmo –alternativo o no– norteamericano, el álbum hip hop de 2001.

Etiquetas: 2001
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