Diseñar la apariencia de una caja de Chet Baker (1929-1988) y que no resulte un objeto precioso debe de ser pecado. Son tan agradecidos los materiales con los que trabajar (las hermosas portadas originales, la elegancia inspiradora de su estilo interpretativo, las fotografías de Chet... ¡este hombre era la fotogenia en persona!) que el lujo aparece casi por defecto. Por eso, uno acaba sopesando con ambas manos el estuche “In Paris. The Complete 1955-56 Barclay Sessions” y, aun después de descubrir que como reedición tiene un valor musical relativo, no puede más que salivar. Te embobas mirando el libreto interior tamaño LP de 84 páginas, reparando en fotos inéditas de la estancia europea de Chet Baker –desde septiembre de 1955 hasta abril de 1956– y en los libretos de los conciertos de la época. Te embobas con lo que sea y acabas olvidando que hay ocho CDs que escuchar con las grabaciones completas de las sesiones de Chet en los Pathé-Magellan Studios de París.
Así que el primer escollo a salvar a la hora de valorar con un mínimo de sensatez esta caja es no dejarse impresionar demasiado por su estética. Y el segundo, que no te maree y apabulle la gran cantidad de información que suele acompañar a casi todas las reediciones de jazz. Porque “In Paris. The Complete 1955-56 Barclay Sessions” tiene un carácter marcadamente enciclopédico y está orientada al oyente completista de Chet Baker.


























