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ÁLBUM (2018)

COLIN STETSON Hereditary

Milan
COLIN STETSON, Hereditary
 

Es curioso: las buenas críticas (cinematográficas) que está recibiendo la película de Ari Aster pueden hacer que más de uno se pregunte quién es ese Colin Stetson que compone la banda sonora. La que se anuncia como “El exorcista” (1973) de la generación actual no cuenta, sin embargo, con ESE leitmotiv con el que sí contaba William Friedkin: los compases iniciales del “Tubular Bells” (1973) de Mike Oldfield, tan característicos y, sin embargo, tan inusuales entonces para ambientar el terror. Stetson se nutre de los elementos sonoros que mejor representan el horror y el miedo, algo que no resulta del todo ajeno a su obra previa, en la que, a pesar de partir del jazz, ofrece texturas de post-rock o, incluso, doom. Su sonoridad es oscura y electrónica: aunque utilice instrumentos de viento, el tratamiento, como en el caso de Jon Hassell, no parece terrenal.

Por otra parte, la duración de los temas, salvo en contadas ocasiones, no es la de un incidental –por desgracia, “Chasing Peter”, tan malsano como el “Clementine’s Loop” de Jon Brion en “Boogie Nights” (1998), es uno de esos y solo dura treinta y siete segundos, y todo lo que podía ofrecer se queda en eso: en posibilidad– y permite desarrollar plenamente piezas de intensidad telúrica, lo que confiere entidad propia al álbum, sin película de por medio. Aunque, en este caso, la música sí anima a ver el filme... Y debería animar, también, a conocer mejor a Stetson.

“Aftermath”.

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