×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2017)

CONOR OBERST Salutations

Nonesuch-Warner
CONOR OBERST, Salutations
 

Tipo listo, Conor Oberst. Ahora que todos publican un disco para, al cabo de un tiempo, lanzar la versión acústica, él le ha dado la vuelta a la fórmula. El otoño pasado editó “Ruminations” (2016), considerado uno de los trabajos más sangrantes de su carrera, casi solo con guitarra/piano desgranando sus tribulaciones actuales en el formato convencional –y barato– de cantautor. Ahora se planta en las puertas de la primavera con su versión eléctrica (más siete temas nuevos, todo un pack). ¿Hasta qué punto ha sido espontánea la idea sin existir premeditación? ¿Qué se siente al emular a Bob Dylan con The Band acompañado por The Felice Brothers?

Es algo complicado emitir el juicio de valor correspondiente,  teniendo en cuenta los recursos humanos utilizados en “Salutations”, con la producción del veterano Jim Keltner, los colegas M. Ward y Jim James del proyecto Monsters Of Folk, así como Jonathan Wilson, Maria Taylor, Gillian Welch –doblando la voz en “Mamah Borthwick (A Sketch)”– o Blake Mills –adjunto de James en “Tachycardia”–. Todo un lujo envuelto en la excelencia instrumental.

Sin embargo, también es lícito preguntarse si una obra coherente como “Ruminations” necesitaba electrificarse. Y, también importante, si estas canciones secuenciadas de otro modo –con otras nuevas intercaladas– se sostienen juntas. Por descontado alguna cambia a peor (“The Rain Follows The Plow”), pero “Next Of Kin”, “Barbary Coast (Later)” y “Tachycardia” salen claramente beneficiadas. En cuanto a las nuevas, aun siendo cierto que abrir con “Too Late To Fixate” y cerrar con “Salutations” difumina el concepto anterior al cortar los nexos de los extremos, no lo es menos que el sarcasmo de la primera, el enésimo guiño a Dylan con “Napalm” y las formas de delicioso clasicismo protest de “Empty Hotel By The Sea” las hacen imprescindibles.

“Tachycardia”.

Arriba