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ÁLBUM (2011)

DOMINANT LEGS Invitation

Lefse-Green Ufos
DOMINANT LEGS, Invitation
 

Dominant Legs lo tienen. Sus canciones caminan de una forma especial. Suenan frescas, no son  para nada obvias y tienen la madera necesaria para mantener la emoción después de mucho tiempo. Entonces, ¿por qué demonios “Invitation” no es directamente el mejor disco del año?

Empecemos por el principio. La maqueta con la que Dominant Legs se dieron a conocer en Myspace era espectacular. Cuatro canciones inapelables que se comieron mis días y mis noches durante varios (muchos) meses. “Young At Love And Life” (2010), el EP en el que recuperaban tres de esas canciones, limaba asperezas y engrandecía ciertos arreglos, pero buena parte de la tensión de aquellos diamantes en bruto desaparecía.

Ahora, con el disco de debut en nuestras manos, muchos de los que caímos embelesados nos hemos dado de bruces con una realidad muy poco grata: “Invitation” padece anemia. Ojo, en mi vida he despreciado las producciones AOR –más bien al contrario–, pero es que esto suena directamente a plástico. De alguna manera, parece como si todo el disco se hubiera grabado sin ganas. Las voces suenan desapegadas o, mejor dicho, demasiado joviales. Las guitarras tensas de Ryan William Lynch no tienen el protagonismo que merecen y los ritmos, además de ser aburridos, están siempre en primerísimo plano.

¿Más pegas? La camiseta africana les queda demasiado grande, eso está claro, y el toque dance que siempre han tenido –¿soy el único que les ve el parecido con Fine Young Cannibals?– no se explota aquí tanto como debiera. Resumiendo: “Invitation” no es un mal disco, pero sí una decepción para quienes los hemos seguido de cerca. Crucemos los dedos para que no nos pase lo mismo con Inc.

“Take A Bow”.