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ÁLBUM (2018)

DOMINIQUE A Toute latitude

Cinq7-Wagram-Popstock!
DOMINIQUE A, Toute latitude
 

Mr. Ané lo tiene cada día más claro: ¿para qué quedarse quieto en un único sitio pudiendo explorar cualquier rincón de la inmensidad musical? Atrás quedan, pues, los contornos de la chanson, el perfil clásico de “Le Twenty-Two Bar” o las mochilas referenciales. Atrás queda incluso el perfume embriagador de “Éléor” (2015), trabajo cuyo recuerdo desaparece de un plumazo en cuanto “Toute latitude” empieza a trazar su propio camino y queda claro que, una vez más, el francés ha encontrado la manera de borrar sus huellas para seguir avanzando desde la más absoluta oposición. Un principio reactivo que lo lleva a transformar lo que eran melodías cristalinas y estribillos casi pop en asfixiantes píldoras sintéticas que no hacen más que enredarse sobre sí mismas a medida que va avanzando el álbum.

He aquí, pues, el disco lóbrego y desencantado de Dominique A, un trabajo que llega incrustado en un esqueleto de electrónica oscura que se va replegando sobre sí mismo a cada canción en un asfixiante viaje que arranca con la dulzura engañosa de “Cycle” y se acaba rindiendo a las sombras industriales de “Se décentrer”. Esto, para entendernos, es como si el autor de “La fossette” (1992) acabase de descubrir a Suicide y anduviese reescribiendo su repertorio como poseído por el fantasma de Martin Rev.

Un nuevo cambio de rumbo guiado por el minimalismo electrónico y los recitados a la carrera que, pese a algún receso más o menos convencional como “Aujourd’hui n’existe plus”, ensancha aún más el universo expresivo de Ané con hallazgos como “Les deux côtés d’une ombre”, la espléndida “Enfants de la plage” (también la más pop del lote) y la melancólica y dolorosa “Désert d’hiver”. Una nueva medalla para un artista que no hace más que crecer a cada paso.

“Désert d'hiver”.

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