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ÁLBUM (2015)

DOWNTOWN BOYS Full Communism

Don Giovanni
DOWNTOWN BOYS, Full Communism
 

Al grano: “La mayoría de la música política es aburrida y cursi; nadie la escucha. Es propaganda sin efecto”. Lo dice Joey L DeFrancesco, guitarrista, compositor y cantante de Downtown Boys, la célula revolucionaria sonora que comanda junto a Victoria Ruiz, una scream queen roja que pone el incendiario combustible vocal y literario que propulsa a este sexteto de Providence (Rhode Island) con una agenda muy clara: insuflar una inyección de vitaminas revitalizadoras a sus proclamas anticapitalistas, antipatriarcales y antirracistas. Lo hacen en inglés y castellano (Ruiz nació en San José, California, de familia mexicana) y con una energía y desfachatez que borra de un plumazo cualquier duda sobre un posible revival nostálgico de un género que vivió sus momentos de gloria hace casi cuarenta años y sobre el que hablan con palabras muy críticas (“Nos gustan Minor Threat y Fugazi, pero estas bandas propagaron un estilo de vida individualista contra el que nosotros luchamos”). Downtown Boys apelan a la acción común y colectiva y todos sus miembros están involucrados en organizaciones que buscan socavar y/o corregir los defectos del sistema desde el mismo corazón de la bestia capitalista. La letra pequeña de la historia cuenta que DeFrancesco y Ruiz –que también arman jaleo en otros proyectos como What Cheer? Brigade y Malportado Kids– se conocieron trabajando en un hotel de Providence, donde no tardaron en organizar a los trabajadores (casi todos migrantes) para exigir un salario justo.

 
DOWNTOWN BOYS, Full Communism

A las barricadas: inyección de vitaminas revitalizadoras a proclamas anticapitalistas, antipatriarcales y antirracistas.

 

Formados a principios de esta década, Downtown Boys autoeditaron en 2012 un álbum homónimo –veinte minutos escasos– y en 2014 un 7” en el sello Sister Polygon. “Full Communism” es su primer largo –veinticinco minutos justitos– oficial y lo ha grabado Greg Norman en los estudios Electrical Audio de Albini, con Joe Steinhardt –cofundador de Don Giovanni Records y antiguo guitarrista de For Science– supervisando la producción. La marca distintiva del sexteto está en el soplido de los saxos de Adrienne Berry y Emmett Fitzgerald, algo que les ha valido recurrentes comparaciones con X-Ray Spex, aunque en su ADN también palpitan conexiones con Bikini Kill –“Tall Boys” la firmaría sin dudar Kathleen Hanna–, toda la saga de Ian Svenonious y The Ex, por citar solo algunos de los más dotados militantes de esa siempre frágil ecuación entre ética y estética.

“Somos la avanzadilla”, proclaman en “Wave Of History”, pórtico de un acalorado y vivificante manifiesto de batalla que evita consignas manidas para elaborar minúsculos y efectivos asaltos a lo establecido uniendo lo personal y lo político con amor, rabia (“el amor y la rabia juntos son más grandes que la suma de sus partes”) y ganas de juerga: Downtown Boys te quieren zarandear políticamente pero sin olvidar que el rock’n’roll es (¿era?) una avasalladora forma de comunión colectiva y un arma que, bien engrasada, puede resucitar a un muerto.

Plagado de ruido y furia, de celebración y crudeza, “Full Communism” también conoce los códigos del estribillo infalible, se permite breves y muy bien puestos momentos irónicos –el fraseo de thriller noir que introduce “Future Police”– y se cierra con unas palabras de Yasiin Bey (Mos Def), impresas en la carpeta –“Los cambios no son necesariamente fáciles ni cómodos”–, después de haber incendiado con orgullo y frenesí dos versiones tan dispares como “Poder elegir” de los chilenos Los Prisioneros y... “Dancing In The Dark” de Bruce Springsteen.

“Wave Of History”.

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