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ÁLBUM (2009)

EL PETIT DE CAL ERIL I les sargantanes al sol

Bankrobber
EL PETIT DE CAL ERIL, I les sargantanes al sol
 

Lo mejor del pop catalán de los últimos años es que ya no sabes por dónde saltará la próxima sorpresa. El Petit de Cal Eril es de Guissona, un pueblo de la comarca leridana de la Segarra, y ha brotado sin previo aviso con otro de esos debuts que marcará la década. Al pequeño de la casa de los Eril, que, de hecho, se llama Joan Pons, le encanta cantar con sus sobrinos y le fascina el cancionero tradicional. Pero aunque en una primera lectura creas estar ante un grupo de folk-pop infantil, esto es muchísimo más.

“Esmorzarem pa amb oli i sal i anar-hi anant no arribarem mai”, canturrea en “I tantes figues” mientras pasea por un bosque. Entonces, la flauta travesera alza el vuelo siguiendo al halcón y despegas tú también. Ojo, pese a su aroma de inspirada travesura, este disco es una experiencia de mística doméstica. Déjate llevar por su dulce imaginación y volverás a la niñez. Melancólico y juguetón, redecora crueles escenas del cancionero catalán (“La Caterineta per la Mercè”), habla del desamor con la ternura submarina de Bob Esponja (“L’amistat del calamar”), bate reggae y samba en “Mandolines tralarí” e invita a sus sobrinos a preguntarse dónde guardar un elefante en casa (“L’elefant”).

Su acento de Lleida y esa voz de persona normal (como Pau Debón, de Antònia Font) contribuyen a que “I les sargantanes al sol” haya robado ya corazones en colegios y geriátricos. No existe prueba más elocuente de universalidad. Ni elogio más indeleble para un disco.

“I tantes figues”.

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