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ÁLBUM (2016)

EL PETIT DE CAL ERIL La força

Bankrobber
EL PETIT DE CAL ERIL, La força
 

Joan Pons, aka El Petit de Cal Eril, ya ha demostrado con creces que su folk de secano también puede crecer hasta la exuberancia soul o ramificarse en direcciones experimentales. En este sentido, su anterior doble álbum, “La figura del buit” (2013), supuso una cumbre desarrollada en espectaculares conciertos. Ahora, agazapado de nuevo en su base, en el telúrico estudio Teatre de ca l’Eril, secundado por su banda y el guitarrista Jordi Matas (Seward) –un aliado clave en este proyecto, ya que además ejerce de productor–, con quien ya coincidió en la banda de Ferran Palau (Anímic), entrega una nueva y breve (27 minutos) colección de canciones más espartanas. Estas refuerzan su leyenda de trovador alucinado, capaz de seducir con la sobriedad acústica de “L’adéu”, curiosamente el tema más largo, emulando a su amado Pau Riba, y también cuando se pone deliciosamente dream pop en el voluptuoso single “El cor”, una canción que al mismo tiempo demuestra que, sin tener buena voz ni ser un cantante sobresaliente, es capaz de modular de forma muy creativa, uniendo fragilidad naíf con peculiar falsete.

Los teclados de Artur Tort resultan fundamentales para dotar de magia a canciones como “El verí”, aunque también las guitarras eléctricas, proporcionando tersura a “La trampa” y una ambientación realmente alucinógena a “Els altres”. En cambio, en el apunte instrumental de “El pas” parece influenciado por el reciente disco intimista de Santi Careta que ha producido. Pero sea con el minimalismo coral de “El punt”, lleno de significativos silencios, o con el crescendo contenido de “El plor”, por encima de los arreglos pertinentes está esa capacidad de El Petit de Cal Eril para crear emoción con lo que tenga a mano; como en la portada, heredera del Land Art, que convierte piedras bruñidas por el sol y ramas resecas en arte conceptual.

“L'adéu”.

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