Podía esperarse de Elle Belga, el nuevo proyecto de José Luis García (ex Manta Ray, Viva Las Vegas, Yellowfinn), otra muestra de ensayismo rock dirigido hacia la electrónica flotante o la electricidad escarpada, pero esta aventura conjunta con su pareja Fany Álvarez (ex Fany y los Dandys, un grupo poco prolífico que completaron Álex Díez, de Los Flechazos y Cooper, y Félix Domínguez, de Doctor Explosion) no tiene nada de eso, sino que se mueve en los terrenos de un folk-rock transparente con énfasis absoluto en la canción. “Aquello que hagamos deberá poder ser silbado” fue, al parecer, la máxima del proyecto. Puede ser silbado, y también sufrido, pero en el mejor sentido.
El primer avance (esa sublime “Besos clandestinos” sobre la infidelidad como, paradójicamente, refuerzo de una relación) podría ser la mejor canción nacional de este año y de otros, pero en “1971” hay otras muchas bellas letanías para replegarse en tristeza tranquila en las tardes de los domingos. “La nana de la mora” retoma a Paco Ibáñez en clave sadcore, mientras que “La conciencia” es post-folk líquido para soñar. En “La reina”, con armonías vocales majestuosas, se visten de Low nacionales, al igual que en una “Yo podría dar mi voz” también cercana, por qué no, a la señorial canción hispana de María Dolores Pradera. Diez viñetas de diáfana melancolía, fáciles de acceder, pero difíciles de dejar. Bella sorpresa del pop nacional de 2009. ![]()


























