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ÁLBUM (2009)

EMILIO JOSÉ Chorando apréndese

Foehn
EMILIO JOSÉ, Chorando apréndese
 

Hubo un Emilio José cantautor en los setenta, barbudo y melenudo, que las encandilaba con su romanticismo. Este es otro: barbudo pero no melenudo, cantante pero no cantautor, y viene del pop electrónico. Coartífice, como miembro de Apeiron, del primer disco de indietrónica nacional (“Todo sigue intacto”, en 2002), no se supo más de él hasta 2007, cuando reapareció junto a su primo Álvaro (otro Apeiron) bajo el nombre de Pescando en Copacabana, con un EP temático sobre Brasil titulado “Samba Futebol Alegria”. Ahora vuelve con la táctica opuesta: se toma su tiempo –un CD doble y veintidós canciones– para picotear, en coproducción con Álvaro y con la aparición estelar de un puñado de voces femeninas (Edine, Belén, Silvia Personeni), de todos los estilos que le gustan, que son muchos: bossa nova, pop, soul, hip hop, R&B..., y mezclarlos en cócteles que saben básicamente a él, aunque los nombres de Brian Wilson y Van Dyke Parks salgan mucho a colación –habría que añadir a Hermeto Pascoal, ese gran desconocido–.

Hasta aquí todo pinta muy bien, pero la única pega que le encuentro a este pequeño gran disco, vasto e inalcanzable, es que cada canción es como un coitus interruptus, si es que canciones se les puede llamar; más bien son esbozos, bosquejos, apuntes fugaces de un diario a vuelapluma, ideas presentadas con urgencia a las que no se les da tiempo para desarrollarse: te pone el chupa-chup en la boca, y te lo saca sin darte tiempo a pillarle el sabor. Es como esos zapeos eternos en los que no encuentras nada para detenerte, con la salvedad de que aquí uno se detendría en cada canción y no le dejan. Para el próximo, le pediríamos a ese culo de mal asiento llamado Emilio José un solo CD con menos canciones, pero más largas.

“Ourense”.

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