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ÁLBUM (2015)

ESKA Eska

Naim Edge-Earthling-Karonte
ESKA, Eska
 

Eska Mtungwazi nació en Zimbabue, pero cuando aún era un bebé fue a vivir con sus padres a Londres, donde creció en el humilde municipio de Lewisham. Logró estudiar violín y entrar en el conservatorio. Con ese bagaje, ha hecho de corista (para Ty, Grace Jones y Tony Allen) y ha cantado con The Cinematic Orchestra y con la big band de Matthew Herbert, quien la animó a grabar su propio disco y terminó coproduciendo junto a ella la mitad de los temas (los demás los hizo con el productor Louis Hackett y Dave Okumu, cantante y guitarrista de The Invisible, nominados al Mercury Prize como la propia Eska). A Eska le gustaban los discos de Quincy Jones porque participaban muchos músicos e instrumentos, y Herbert se encargó de elegirlos y convocarlos. Aunque las composiciones de la vocalista son complejas, no quiso que vieran las partituras ni oyeran las maquetas antes de la grabación para que sus aportaciones fueran más espontáneas.

El resultado es un disco inclasificable y muy colorido, donde ningún instrumento manda sobre los demás más allá de la voz de Eska, que es, a todas luces, una gran voz. Mirándose en sus admiradas Joni Mitchell y Kate Bush, hace cosas prodigiosas pero sin alardear, porque las canciones le piden hacerlo y de un modo tan natural como el canto de un pájaro. No es un álbum retro, pero sí ajeno a las modas y fuera del tiempo. Para sumergirse en él y olvidarse de todo lo demás.

“Gatekeeper”.

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