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ÁLBUM (2017)

FLEET FOXES Crack-Up

Nonesuch-Warner
FLEET FOXES, Crack-Up
 

Robin Pecknold siempre se ha tomado las cosas con mucha calma. Tanta, que hasta ahora muchos dábamos a Fleet Foxes por desaparecidos. Seis años han transcurrido desde “Helplessness Blues” (2011), nueve desde su álbum de debut homónimo y, en medio, pérdidas aparentemente traumáticas como la del batería Josh Tillman, que se ha ido a petarlo bajo el nombre de Father John Misty. La banda de Seattle ha decidido sustituirlo por varios percusionistas de sesión (entre ellos, Neal Morgan, músico habitual de Bill Callahan y Joanna Newsom), pero dejando que todo el peso caiga sobre el quinteto base, todos ellos acreditados aquí como multinstrumentistas.

Lo más llamativo es la pretenciosidad de un tercer trabajo que incluso ha alentado curiosas teorías interpretativas entre sus seguidores, como en las modas conspiranoicas de la edad dorada del rock progresivo. Se mantiene el sustrato folk y se preservan las hermosas cualidades vocales de Pecknold, pero, jugando a las metáforas con la portada del fotógrafo Hiroshi Hamaya, el grupo parece a punto de naufragar, de ahogarse en su propia ambición.

La mayor parte de los temas son como acantilados abruptos, retazos múltiples de canciones ensambladas en una sola, con cambios estructurales más o menos bruscos. Aquella fluidez pastoral de antaño se corrompe y ensucia ahora con la introducción, siempre inesperada, de florituras orquestales, alguna disonancia, pianos o guitarras eléctricas, que parece que busquen dificultar la escucha en lugar de propiciarla.

“Kept Woman”.

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