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ÁLBUM (2020)

GEORGIA Seeking Thrills

Domino-Music As Usual
GEORGIA, Seeking Thrills
 

“Georgia” (2015) era un disco elaborado y a menudo efectivo, pero todavía bastante tentativo, en el que Georgia Barnes aún luchaba por asimilar naturalmente sus influencias (M.I.A. en concreto) y encontrar una voz propia. Mientras preparaba su segundo álbum, Barnes dio con esa voz en la pista de baile: “Seeking Thrills” es un tributo al poder de la música electrónica alta en BPMs para transportarnos a otro lugar y, al mismo tiempo, hacernos conscientes de todo lo bueno que hay en este mundo. La antigua batería de Kate Tempest lleva hábilmente influencias del house de Chicago a estructuras de canción pop, igual que la primera Björk o la Robyn post-mainstream.

“Started Out”, corte ariete de la colección –su éxito sorpresa en la BBC Radio 1 retrasó bastante la salida del disco y todo el plan promocional alrededor de Georgia–, es más un sinuoso track que una canción, con Larry Heard en el corazón. Pero “About Work The Dancefloor” ya es puro pop, o superpop, al borde de las Tegan And Sara más electrobailables y con dejes vocales también muy Stevie Nicks; fijaos en el “stay a while, stay a while”. El síndrome de Stendhal se prolonga con la propulsiva “Never Let You Go”, en el álbum presentada también en una “alternative version” de sonido, eso, alternativo, más rugoso.

Los hits no acaban en canciones casi antiguas como las citadas, “Feel It” o “Mellow”, su colaboración con Shygirl del colectivo NUXXE: en un mundo todavía en su eje, “24 Hours” debería acabar sonando hasta en la sopa (aunque igual estamos ante otro triste caso de gran pop poco popular; como en la mayoría de sus temas, Georgia enturbia la perfección con elementos ligeramente extraños, fuera de lugar, igual que hacen Hot Chip). También efectivo es el medio tiempo “Till I Own It”, sobre la gentrificación y la subida de los precios de la vivienda en Londres. Ni siquiera las baladas aburren: hay que prestar atención a “Ultimate Sailor” (muy Frida Sundemo) y a la ambiciosa “Honey Dripping Sky”, con partes corales y gran desembocadura dub. Estamos, en definitiva, ante el primer gran (e incluso enorme) disco pop de 2020.

“About Work The Dancefloor”.

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