USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

REEDICIÓN (2007)

GILBERTO GIL Gilberto Gil

Water-Discmedi
GILBERTO GIL, Gilberto Gil
 

El tropicalismo terminó al ser detenidos sus líderes, Caetano Veloso y Gilberto Gil, por la dictadura brasileña, que los conminó a dejar el país en 1969. En su exilio londinense, Ralph Mace –productor de su compañía, Philips– los convenció para grabar en inglés sendos álbumes homónimos (eran nuevos allí). Si “Caetano Veloso” (1971) tradujo en música la amarga experiencia del exilio, “Gilberto Gil” (1971) abrazó rendido un Swinging London donde fluían el rock y las drogas e incorporó pop, rock y folk local a su modo de cantar y tocar la guitarra acústica.

Con la única ayuda del bajo de Chris Bonett, grabó siete originales –“Volkswagen Blues” lo había sacado en portugués dos años antes– y el “Can’t Find My Way Home” de Steve Windwood con Blind Faith, cuyo título cobra nuevo sentido en boca de un exiliado; en los bonus de esta reedición hay otra toma en vivo, así como dos curiosas versiones: “Up From The Skies” (Jimi Hendrix) y “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (The Beatles). Entre una y otra, un divertido Gilberto Gil cuenta su Londres a los brasileños. De los originales, escribió tres con Jorge Mautner, poeta brasileño que vivía en la capital inglesa (en 2002 grabó el álbum “Eu não peço desculpas” con Caetano Veloso): “The Three Mushrooms”, “Babylon” y “Crazy Pop Rock”, piezas coyunturales de un disco de su época que aún se disfruta. Lo novedoso de “Nêga (Photograph Blues)” es el modo que halló Gil de adaptar el rock a su acústica, que suena a banda y se baila sin samba.

Aquí hay más rock, pop y folk inglés que samba o bossa, pero, lejos de un episodio aislado, fue un paso adelante en la búsqueda de un sonido personal que, antes que a ministro, llevó a Gilberto Gil al reggae y a todo lo que pudo absorber como una esponja.

“Nêga (Photograph Blues)”.

Arriba