Grace Jones es un personaje único y su primer disco tras casi una década sin grabar, “Hurricane” (2008), fue un digno regreso. ¿Qué otra cantante de 60 años puede enfundarse trajes metálicos, sinuosos y ajustados como los de “This Is” y “Corporate Cannibal” sin parecer un cromo arrugado? La jamaicana, infinitamente más osada y magnética de lo que nunca llegará a ser Rihanna, renació con un disco que la situaba entre Sade y Tricky sin deber, por edad, nada a ninguno de ambos. “Hurricane” fue, tal vez, el reto más peligroso que ha asumido en su carrera. (Y lo de tal vez lo digo porque quién sabe qué es capaz de grabar esta pajarraca cuando cumpla 70 años).
Más allá del protagonismo abrumador de Grace Jones, aquel era un disco con mucho trabajo de producción y posproducción, así que cabía la posibilidad de que salieran maxis y remezclas por los cuatro costados. Esta reedición incluye todo un CD con los reversos dub de sus nueve canciones más un “Hell Dub” que es, de hecho, otro remix de “Devil In My Life”. La inmensa mayoría de remezclas están firmadas por el londinense Ivor Guest (colaborador de Bomb The Bass, Brigitte Fontaine y Barry Adamson y productor del “Hurricane” original), así que más que una reformulación, “Hurricane Dub” (2011) es una prolongación, sin apenas sorpresas, de sus ya sabidas intenciones. O sea, más efectos, más ecos, más burbujas, más peso del tapiz instrumental (con especial relevancia para la base rítmica de Sly & Robbie) y menos presencia vocal de Grace Jones, que, pese a todo, sigue imponiendo su inconfundible aura sobre tan espectrales mixes. ![]()


























