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ÁLBUM (2011)

GUILLAMINO Fang

Bankrobber
GUILLAMINO, Fang
 

“Desorientación temporal”: ese es uno de los muchos elementos de los que está hecho “Fang”, el nuevo álbum de Guillamino, según reza en el texto de “Advertencia” de la carpeta. Una desorientación que ha llevado al catalán a retroceder en el tiempo para volver al funk de los ochenta. Sí, ese funk del primer Prince, el de “For You” (1978), “Prince” (1979), “Dirty Mind” (1980), “Controversy” (1981) y “1999” (1982), pero también el de grupos como Zapp, The Gap Band y The Fatback Band.

Pau Guillamet no es pionero en grabar funk en catalán –mucho antes que él, se atrevieron los Slips, aunque su modelo era el Prince de  la New Power Generation–, pero sí es tal vez el primero en hacer un ejercicio tan deliberadamente retro (completado con una portada donde aparece con melena y barba recortada a lo Barry White con muchísimos kilos menos): es decir, sonidos electrónicos recargados y de brocha gorda, handclaps sintéticas, basslines pesadas, voz en falsete, vocoder, ritmos enlatados... todo un homenaje a esa época donde reinaban los Casios, se tocaban esos horteras sintetizadores en bandolera, los samples apenas se conocían y el rap parecía la moda del momento.

“Fang” incluye grandes momentos de funk sintetizado pegadizo, como “Fer foc”, “Fang fosc”, “Telepath Lover” o el sensual “Dorm nena”. Solo dos canciones se alejan del espíritu revivalista: la etérea balada “Viratge”, con la voz de Bikimel, y el frenético “Help Me”, con la rapera neozelandesa Coco Solid. A pesar de ser un álbum con unas intenciones tan claras, algunos críticos no han entendido la ironía y se han despachado a gusto calificándolo con perlas como “escaso dominio instrumental” y “¿premeditado? amateurismo”. ¿Dirían lo mismo del Prince de “Head” o “Controversy”? No hay que darle más vueltas: como dice la hoja promocional, “las canciones de Guillamino hacen bailar”.

“Help Me”.

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