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ÁLBUM (2012)

HIDROGENESSE Un dígito binario dudoso. Recital para Alan Turing

Austrohúngaro
HIDROGENESSE, Un dígito binario dudoso. Recital para Alan Turing
 

Hidrogenesse afinaron su ingenio y su talento para homenajear al científico inglés Alan Turing (1912-1954) en “Un dígito binario dudoso. Recital para Alan Turing”, una obra cerebral y, al mismo tiempo, emocionante; además de la constatación, una más, de que el dúo es una de las asociaciones más fértiles e imaginativas del pop en España. El disco, que Juan Cervera comentó en esta crítica, fue considerado el mejor álbum nacional de 2012 en el Rockdelux 313: absoluto número 1.

A estas alturas de la película no vamos a descubrir la excepcionalidad de Hidrogenesse, pero el hecho de que su nuevo álbum esté completamente inspirado por la figura de Alan Mathison Turing (1912-1954) reafirma una vez más la absoluta singularidad de la alianza formada por Carlos Ballesteros y Genís Segarra. “Animalitos” (2009) ya fue una cumbre del pop hecho aquí, otro disco conceptual donde las relaciones humanas se analizaban desde el prisma zoológico (o viceversa) y la constatación definitiva, para los escépticos, de que Hidrogenesse era algo más, bastante más, que un mero spin off de Genís en los (largos) silencios de Astrud.

No vamos a dar una lección de historia sobre Turing, únicamente apuntar que el británico es una de las figuras determinantes del siglo XX, imprescindible en la construcción del concepto de las computadoras y la inteligencia artificial y artífice clave en descifrar el código Enigma, utilizado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Su homosexualidad, perseguida y castigada (castración química), lo abocó al suicidio el 7 de junio de 1954. Tenía 41 años. Si quieren más, recurran, en castellano, a “Alan Turing. El hombre que sabía demasiado” (David Leavitt, 2006); en inglés: “Alan Turing: The Enigma” (Andrew Hodges, 1983).

Trágica, romántica y genial, la figura de Turing estructura estas siete nuevas canciones (más una lectura actualizada de “Un mystique determinado”, con bocinas a cargo de Roc Jiménez de Cisneros) que rememoran algunos de los momentos clave en la vida del matemático. No es, por supuesto, una biografía al uso; al contrario: Hidrogenesse recogen ecos y retazos para hablar de los temas que siempre están presentes en sus canciones: el amor y su contrario, lo público y lo privado, el individuo y la colectividad, lo frívolo y lo profundo.

 
HIDROGENESSE, Un dígito binario dudoso. Recital para Alan Turing

Genís, Carlos y Alan: amor y computadoras. Por concepto y por resultado: reivindicación afortunada. Foto: Alicia Aguilera

 

Un dígito binario dudoso” se abre en 2012 con la supuesta “resurrección” de Turing en el centenario de su nacimiento (se cumple el próximo 23 de junio). Es “El beso”. A partir de ahí, paradas en 1930 (fecha de la muerte de Christopher Morcom, su gran amigo) o 1950 y 1952 (su fructífera estancia en la Universidad de Mánchester) para acabar con una inmersión en el pasado: 1819 y la Revolución Industrial como prólogo a la sociedad maquinal que nos esperaba.

El arsenal de aparatos de Genís se despliega en este álbum en todo su esplendor: un constante chisporroteo de ritmos analógicos que crean el escenario ideal para imaginar ese mundo de “máquinas con alma” que soñaba Alan Turing. La voz de Ballesteros, doblada, filtrada o natural, desgrana con autoridad frases evocadoras y sentencias sublimes (“Los méritos públicos son secretos / Los detalles personales son públicos”). Cumbres imperecederas, varias: “Love Letters”, “CAPTCHA Cha-Cha”, “Dígito binario dudoso”, el citado reworking de “Un mystique determinado”...

Por concepto y por resultado, por forma y por contenido, mi ordenador me insta a finalizar con una sentencia que desempolva en contadas ocasiones: obra maestra. El proceso de creación del álbum se puede seguir aquí.

“Love Letters”.

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