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ÁLBUM (2018)

JACKIE-O MOTHERFUCKER Bloom

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JACKIE-O MOTHERFUCKER, Bloom
 

Los de Tom Greenwood llevan desde mediados de la década de los noventa sobreviviendo en los sótanos del rock menos convencional, con más de una treintena de referencias que avalan su particular indagación en una música con mucho de improvisación que lo mismo siembra semillas de folk alucinado y free jazz glotón como de psicodelia campestre y out rock extremista. Aunque algunos de sus discos han visto la luz en sellos más o menos “convencionales” (ATP, Fire), Jackie-O Motherfucker continúan siendo un secreto incluso para muchos de los caminantes por las sendas del rock menos manoseado.

“Bloom” es otra muestra más de las poliédricas caras del proyecto: se abre con una especie de intro más o menos abstracta (“The Pipe”) para dar paso a una maravilla folk-rock como “Radiating” –que podríamos situar en algunos de los satélites del sistema infinito de Grateful Dead– y seguir con “The Wreck”, un reptil sin identificar con una espina dorsal de guitarra bañada en el ácido de Spacemen 3 o Bardo Pond. En “The Strike” la combustión la provee el free jazz de vientos inflamados y el blues-rock desfigurado, mientras que “Wild Geese” resuena como una inquietante diapositiva campestre y “Golden Bees” parece una cámara de ecos fantasmales que avanza lentamente hacia un clímax monumental.

En algunos sitios se ha dicho que “Bloom” es el álbum “country” de JOMF. Puede ser. Lo que es seguro es que estos treinta y siete minutos de música, al margen de modas y comercios, vuelven a dejar claro que los de Portland son un bicho raro (pero no mucho, ojo: su música tiene la virtud de hacer que la palabra “experimental” se desprenda de sus connotaciones aislacionistas) a los que deberían acercarse, por ejemplo, los que ven lucecitas de colores con Wooden Shjips.

“The Strike”.

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