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REEDICIÓN (2012)

JOÃO GILBERTO The Boss Of The Bossa Nova

Malanga-Fnac
JOÃO GILBERTO, The Boss Of The Bossa Nova
 

Llevo ya meses con una frase incrustada en el cerebro: “La belleza siempre irrita cuando pintan bastos”. Es de Ramon Faura (Le Petit Ramon) y me asalta de nuevo al escuchar este CD de edición barata que reúne los tres primeros elepés de João Gilberto y un single con su aportación a la banda sonora de “Orfeu do carnaval”. La bossa nova, esa música despreocupada y burguesa que reinventó el latido febril de la samba en clave exquisita y perfumada (cool samba la llamaron al principio) puede sonar irritante en estos tiempos. Nos habla del Brasil de los intelectuales de finales de los cincuenta; un Brasil que ya solo existe en los catálogos turísticos. El jazz de un trópico utópico, depurado hasta un minimalismo embelesador, exquisito.

Todo ello está no solo esbozado, sino perfectamente definido desde el primer elepé, “Chega de saudade” (1959). Antonio Carlos Jobim arropa las composiciones con arreglos livianos (esos vientos que parecen trinos de pájaros) mientras Gilberto, el hombre que formularía el género ensayando en un lavabo, se concentra en interpretaciones de engañosa sencillez. Como bien señaló Gene Lees en los créditos de la edición estadounidense de “O amor, o sorriso e a flor” (1960), su fraseo es asombrosamente relajado pese a enlazar versos y versos sin necesidad de respiración y con un sutil ritmo. En “João Gilberto” (1961) la bossa ya ha empapado por completo el paisaje brasileño y Joâo encuentra canciones en barcos, trenes, bahías...

Esta trilogía, sigilosa y rotunda, definió el género más occidental que ha exportado Brasil. No solo eso: sus características (melancolía, intimidad, delicadeza, contención, tristeza, clase...) encajan al cien por cien con el decálogo estético que aún nos domina; lo cual le ha permitido sobrevivir más de cincuenta años sin erosionarse. Pero lo más desconcertante es que, mecido por el perezoso vaivén de estas canciones, acabas sospechando que Gilberto nunca inventó la bossa nova: simplemente la atrapó con un cazamariposas.

“Desafinado”.

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