USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2015)

JOE CREPÚSCULO Nuevos misterios

El Volcán Música-Ópalo Negro
JOE CREPÚSCULO, Nuevos misterios
 

Ahora que se va hablar más que nunca de Joe Crepúsculo por lo del himno de Podemos, él vuelve con su séptimo LP para enriquecer las formas de “Baile de magos” (2013). En este sentido, su fijación sigue una concepción transcendental, antitética de la superficialidad grotesca de los subgéneros de gasolinera, de los que se sirve para acentuar su sumo desprecio hacia la falsa autenticidad.

Filosofía desde la discoteca de pueblo, el ex de Tarántula nutre de mayor savia latina a su actual inflexión tecnófila, ecuación de sello totalmente inequívoco, que se metaboliza en tres de sus cortes más sembrados hasta la fecha: “A fuego”, lo que debería ser siempre la tecno-rumba; “El reino de la nuez”, un haz de synthpop sobrecogedor delimitado por proclamas como “Yo soy rey dentro de una nuez y mi reino es lo que no puedo ver”, y “La verdad”, la canción que Pet Shop Boys llevan sin hacer desde “Yes” (2009).

El resto mantiene un nivel de notable, del que sobresale “La morada”, un remanso sobre piano y escobillas desde el que Crepúsculo afina sus dotes poéticas: “Y volver a nacer, una rueda sin fin, habitar la morada”. Emulando esta certeza, “Nuevos misterios” confirma que el planeta Crepúsculo prosigue su rotación circular, y que siga así.

“A fuego”.

Arriba