×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2017)

JON BRION Lady Bird

Fire-Lakeshore-Popstock!
JON BRION, Lady Bird
 

Pese a ser el hombre detrás de las partituras de clásicos modernos como “Magnolia” (Paul Thomas Anderson, 1999), “¡Olvídate de mí!” (Michel Gondry, 2004) y “Synecdoche, New York” (Charlie Kaufman, 2008), cuando Greta Gerwig ofreció a Jon Brion el score de su ópera prima, “Lady Bird” (2017), no lo hizo basándose en las referencias de su trabajo previo, sino que conectaron por la importancia que ambos dotan a los sentimientos y el desarrollo de estos. En este caso, uno agridulce, el propio de la última adolescencia que en este coming-of-age se explora tan magistralmente.

Cuando Gerwig escuchó el recurrente motivo de piano de la partitura (dice Brion que le surgió inmediatamente después de ver la cinta por primera vez), se refirió a él como “el desmoronamiento”, ese período de nuestras vidas en el que todo parece irse a la mierda y a la vez sientes la irremediable necesidad de tirar para adelante. El autor está lejos de ser una chica de 17 años de Sacramento, pero su simbiosis con el personaje titular es formidable.

Si bien el piano acarrea el peso de la función dramática de la banda sonora, realzando su nostalgia y melancolía, acaso el uso del conjunto de viento merezca mayor consideración a la hora de conseguir una ambientación más fiel: los ecos de las bandas de instituto son evidentes. El score es, en fin, liviano, honesto y sutil, como la película. Lástima que la Academia no haya sabido corregir el agravio histórico que tiene con Brion.

“Tittle Credits”.

Arriba