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ÁLBUM (2001)

LA BUENA VIDA Hallelujah!

Siesta
LA BUENA VIDA, Hallelujah!
 

Movimiento perpetuo, incertidumbre y esperanza; pese a la tristeza. Una exclamación de victoria dicha en voz baja y con prudencia; cambios, reajustes inevitables y más vida que en “Panorama” (1999). Por primera vez, La Buena Vida se sacuden la timidez y se deciden a incluir las letras en el interior del disco: será por algo. Algo como la breve “Ventura”, preciosa canción misteriosa de final abierto que alcanza por momentos aire de juego (“poderosa divinidad, y permites que un idiota como yo pueda lograr lo que no está escrito, lo que no se ve, lo que ya no he dicho y no lo diré”). Algo, claro, como el amor; el amor y el cristal con que se mira en las maravillosas “Sólo tienes lo que das” (para Pedro,“un diálogo de sordos con alguien que no quiere escuchar” y se queda en soledad, sin contestación) y “Qué nos va a pasar”, primer single y expresión de la confrontación con un futuro incierto.

Arropando el consolidado dúo vocal entre Irantzu y Mikel, siguiendo ese camino intermedio entre “Soidemersol” (1997) y “Panorama”, la orquesta (The City Of Prague Philharmonics, para más señas) subraya la “tristeza infinita” de “Los vientos”, la huida de “Vapor de carga” (un tiempo más rápido en la línea de los primeros discos), la delicadeza de la seda en la melodía susurrada de “Después de todo” o la indecisión de “Al final del camino” y “Mi voluntad”, donde la voz de Irantzu se asocia en mi memoria (caprichosa) con las melodías atropelladas de Nick Drake (pulgares arriba del grupo: “Nick Drake nos encanta, aprobamos la moción”, dice Javier).

Otras veces las cuerdas estallan: en el “estribillo instrumental” de “Desenfocada” o en el final de “Trigo limpio”, aderezada con los teclados apenas insinuados de José Luis Lanzagorta (ya miembro “oficial” del grupo). Cantan Mikel e Irantzu en “Los vientos”: “Y tras la tormenta, el sol saldrá de nuevo tan sólo algún tiempo”. ¿Lo aprovechamos?

Etiquetas: 2001
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