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REEDICIÓN (2008)

LAURA NYRO More Than A New Discovery

Rev-Ola

Por Kiko Amat

LAURA NYRO, More Than A New Discovery
 

¿Calle o habitación, tú qué prefieres? ¿Hacia fuera o hacia dentro, cuál es la opción que te parece mejor? El origen y la dirección a la hora de componer canciones marcan su categoría, eso es un hecho y no admite discusión. Por mucho que todas arrastren dolores, es distinto implosionarlas con autocompasión o abrirlas al mundo llenas de empatía. Laura Nyro (1947-1997) pertenece a la segunda opción: una compositora judeoitaliana del Bronx educada en el doo wop de chaflán, el barbershop amateur, los grupos de chicas y el soul urbano. Una adolescente de talento excepcional que nunca renunció a su formación pop popular y que siempre celebró aquello de hacer música para-desde-entre la gente.

“More Than A New Discovery” (1967) –reeditado en 1969 y 1973 como “The First Songs”, con el orden de las canciones cambiado y un tema retitulado– es un disco único. Grabado en 1966 (cuando ella tenía... ¡19 años!), planta su eje en el Brill Building y el pop negro, puntos de mira casi opuestos de los que harían gala las compositoras de la Costa Oeste. Y es que si hay algo que diferencia a Laura Nyro es su inaudita soulfulness. Pueden compararla con Carole King, pero no con la de “Tapestry” sino con la compositora de himnos adolescentes junto a Gerry Goffin.

En este disco hay rotundos hits que harían célebres otros intérpretes: “Wedding Bell Blues” (éxito para The 5th Dimension); “Stoney End” (para Barbra Streisand); la exultante y chulesca “And When I Die” (para Blood, Sweat & Tears). Tres tesoros que justificarían la carrera entera de muchos y que en este disco se acompañan de nueve piezas más de apasionado y emocionante jazz-soul-pop. Los arreglos algo empalagosos de Herb Bernstein provocarían que la Nyro renegara del disco en el futuro (al pasarse a Columbia), alegando falta de control en el estudio. Y quizás tuviese razón, pero, igualmente, menudo LP. La llamada “Ofelia del Bronx” (o también “Gershwin cocinando con The Miracles”) continuaría grabando discos capitales como “Smile” (1976) y el apabullante “Nested” (1978), e incluso celebraría sin tapujos la música negra de su infancia en el disco de versiones de soul “Gonna Take A Miracle” (1971) –junto a Labelle–. Pero este debut es una flamante entrada a su mundo soulful.