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ÁLBUM (2010)

LCD SOUNDSYSTEM This Is Happening

DFA-Parlophone-EMI
LCD SOUNDSYSTEM, This Is Happening
 

Demasiado viejo para la vida del rock’n’roll, dice James Murphy. Lo deja. El tiempo sentenciará si habla en serio o si es otra más de sus sutiles provocaciones al tan pautado mundo del business musical, pero lo cierto es que “This Is Happening” se anuncia, lo anuncian, como el tercer y último largo del proyecto LCD Soundsystem. De ser así, no hay duda de que la trilogía formada por esta entrega y las dos anteriores –“LCD Soundsystem” (2005), “Sound Of Silver” (2007)– conforma uno de los opus musicales más imprescindibles de la primera década del nuevo siglo. Murphy y sus colegas aman la música, (casi) toda la música, y en esos tres álbumes han plasmado su pasión y su devoción de la mejor manera posible: añadiendo material de primera categoría al inmenso río de la historia –ese cuyas aguas jamás pasan dos veces por el mismo lugar, aunque lo parezca– y encapsulando en canciones febriles y, ocasionalmente, melancólicas el resuello de un espacio temporal a punto de hacer catacrac, que halló en el hedonismo inteligente la mejor manera de resistir el hundimiento de determinados valores al tiempo que se avistaban nuevas reglas para el juego de la vida.

Es muy difícil resistirse a las radiaciones de una canción-emblema como “Losing My Edge” (2002) y no quedarse tieso, con el talento seco. Murphy lo hizo e inauguró una era de bombas rítmicas y melódicas –“Give It Up”, “Yeah”, “Tribulations”, “Daft Punk Is Playing At My House”, “All My Friends”, “North American Scum”...– que cosieron con finas puntadas las bocas de los que hablaban de hype pasajero. Esos singles fueron manifiestos a tumba abierta que cerraban un pacto fáustico con una filosofía musical que hacía de los referentes pretéritos el cultivo para un ADN resistente a la mera nostalgia. La enciclopedia Murphy es capaz de recrear hasta el delirio un ecosistema inédito a base de injertos de héroes del pasado en un juego posmoderno que evita el pastiche barato con kilos de ironía, energía y emoción. Poco importa que aquí se paseen Bowie y Eno, el krautrock y Talking Heads, The Velvet Underground y el synthpop ochentero, la no wave y el house de primera generación. Importa poco porque la ecuación se cuadra sin recurrir al plagiarismo de parvulario; se resuelve buscando el punto exacto de cocción y textura, ese que lleva finalmente a dar voz propia a argumentos que parten (conscientemente) de citas ajenas.

 
LCD SOUNDSYSTEM, This Is Happening

Triunfo para el gurú James Murphy, buscando la intoxicación auditiva con la repetición rítmica y la inventiva melódica.

 

LCD Soundsystem, paradigma de grupo post, es, al mismo tiempo, uno de los escasos espejos que han sabido reflejar con ecuanimidad el signo de los tiempos modelo XXI (Animal Collective sería incuestionablemente otro). Han logrado la madurez sin oxidar su lado cool, su dance-punk todavía burbujea con elasticidad y han despreciado las coronas de lo novelty a cambio del largo recorrido de la siempre impredecible posteridad.

“This Is Happening” es –si no existiera la versión doble, con los singles previos, del primer asalto– la cumbre de la filosofía LCD Soundsystem, un disco que chorrea ganas de vivir y saltar, que encuadra con una nitidez cortante la mitomanía productiva de Murphy y que se para a reflexionar sobre el camino recorrido y el desgaste de la fama (y su metástasis en las relaciones humanas). No es común que en un álbum pop se escuchen como si nada las palabras “marxista” o “pedófilo” ni que se haga ese examen de conciencia, entre el cachondeo y la increíble verdad, que propone “You Wanted A Hit” con versos como “You wanted a hit / but maybe we don’t do hits / I try and try / It ends up feeling kind of wrong” mientras un arco de teclados ambient abre la puerta a un ritmo obsesivo y a una interpretación vocal que conjuga como nunca lo frágil y lo maníaco.

El pepinazo guarro de “Drunk Girls” –primer single– no debe perturbar la percepción del resto del disco, un antológico tratado de art rock que ennoblece los sembrados de la música popular. Desde el inicial “Dance Yrself Clean” –con el volumen bajo mínimos preparando el camino para la explosión extática– hasta el cierre con “Home” y sus palmas y su obsesiva estructura circular, “This Is Happening” provee picos musicales difícilmente igualables esta temporada. Como “Pow Pow” y los recitados marca Murphy, “One Touch” y sus gotas de acid vintage (y sus saludos al “Scary Monsters” de Bowie), “All I Want” o su “Heroes” particular (Bowie, again)... Temas extensos, todos, buscando la intoxicación auditiva con las armas incruentas de la repetición rítmica y la inventiva melódica. Un triunfo absoluto para un gurú accidental que se podía haber quedado en una anécdota de temporada y que refulge victorioso en una hora de música espectacular.

“Pow Pow”.

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