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ÁLBUM (2011)

LOW C'mon

Sub Pop-Popstock!
LOW, C'mon
 

Quizás hoy más que nunca, el fin hacia el que se escurre nuestra historia sea un futuro inevitable y no una profecía o un despropósito. Desde luego, para Alan Sparhawk lleva años siéndolo, y es que difícilmente hubiera podido escribir o grabar un disco como “Drums And Guns” (2007) sin estar convencido de ese final. Aquellas canciones apresaron la codicia, el miedo y la violencia de la condición humana entre ritmos rotos en una versión insospechada e inmensa de Low, encarnada en su álbum más extraño, pero también el más pop. Tanto aquel arrebato de austeridad y loops secos como la electricidad de “The Great Destroyer” (2005) parecían una revancha por años de rock callado, de “I Could Live In Hope” (1994) a “Secret Name” (1999). El volumen y la cadencia de su sonido cambiaron con “Things We Lost In The Fire” (2001) al tiempo que Sparhawk alimentaba un discurso político cada vez más explícito y todo en Low pasaba de la luz débil de la intimidad, de la opresión y los crescendos, a una grandilocuencia propia de la banda de rock en la que se habían convertido.

“C’mon” es uno de los discos más directos que Alan Sparhawk y Mimi Parker han hecho juntos: ni siquiera los ocho minutos de “Nothing But Heart” podrían durar menos. Todo en él parece una respuesta a “Drums And Guns” –el tono, la producción, el mensaje–, como si en estos cuatro años algo hubiera despertado una esperanza que antes era difícil de distinguir. A pesar de todo lo que implica, una canción tan apocalíptica como “Somethings Turning Over”, que cierra el álbum, no deja de ser un regalo para sus hijos. Grabados en la misma iglesia en la que registraron las sesiones de “Trust” (2002), estos temas son menos espectaculares que los de “The Great Destroyer”, pero junto con estos –o quizás los de “Christmas” (1999)– son lo más cerca que Low han estado de un sonido más abierto a los demás. Y eso no puede ser malo si lo que les sale son canciones como “You See Everything”, “Especially Me” o “Nightingale”. Lo único que ha cambiado es el dominio de esas formas, incluso mayor. La verdad y el amor con que retumban sus palabras siempre han estado ahí.

“Especially Me”.

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