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ÁLBUM (2007)

MALA RODRÍGUEZ Malamarismo

Universal
MALA RODRÍGUEZ, Malamarismo
 

Desde el día en que Mala Rodríguez se despertó sabiendo que corría el peligro de acabar devorada por su propio personaje, el hip hop español puede dormir tranquilo. La jerezana tenía todos los números para convertirse en novia cadáver de un género que lo mismo aplaudía su extraordinario rendimiento en estudio que disculpaba sus bajísimas prestaciones en directo, un desperdicio de artista convencida de que incluso el eco de sus pedos escondía excelentes punteos, una especie de trasunto femenino de Mucho Muchacho incapaz de reaccionar a tiempo ante la visión de las orejas y el lobo. Por fortuna, María Rodríguez se ha percatado, dedicando los últimos cuatro años de su vida a reencontrarse consigo misma, a concebir y amamantar a su primer hijo y a resolver la difícil sucesión de “Alevosía” (2003) con su disco más definitorio, que no el definitivo.

Grabado entre España, Puerto Rico, los Estados Unidos del turntablista afincado en Las Vegas DJ Rectangle y ese hiperespacio de la producción donde Griffi imparte magisterio, “Malamarismo” (2007) nos presenta a una mujer que disfruta del espectáculo de su bienhallada madurez. Poco importa que sus mejores minutos, los de “Nanai”, “Toca toca”, “Menos tú” y el repescado single de anticipo “Por la noche”, remitan a la Mala de antaño, esa Mala malísima que tiene abiertas las puertas del castillo (“sé que cuesta ser humilde / eso no es sencillo”) y una idea propia del progreso (“flores, vitaminas y mucho sexo”). Y menos aún que el dúo con Julieta Venegas (“Tiempo pa pensá”) y la colaboración con Raimundo Amador –estribillo en la estridente “Te convierto”; guitarra santanera en “Déjame entrá”– no terminen de cuajar. No, lo importante aquí es la verdad de una voz que, a partir del amor incondicional de su pareja, el cubano Mahoma (Explosión Suprema), protagonista del fiero alegato antirracista “Miedo”, y de la mano del gran Tego Calderón (versos en “Te convierto” y cameo en “Enfermo”), descubre su soterrada latinidad, se regala R&B en la irreversible asunción de sus enormes posibilidades comerciales y confirma que si muere, ya nunca será de éxito.

Etiquetas: 2007
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