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ÁLBUM (2010)

MARIA RODÉS Una forma de hablar

BCore
MARIA RODÉS, Una forma de hablar
 

Maria Rodés se dio a conocer el año pasado con el proyecto Oniric, junto a Andy Poole. “Sin técnica” (2009), el título de su álbum, parecía bromear con el estilo vocal de la catalana, de una extraña naturalidad; sin domesticar, pero con una contención fluida; con cambios de registro casi imperceptibles que a cada escucha conseguían aumentar la conexión emocional sin que uno casi ni se diera cuenta. Ya sin Poole, es Ricky Falkner el compañero que le aporta ahora todas sus vestiduras musicales para este primer álbum que presenta con su nombre, y el crecimiento es notorio en todos los sentidos.

En treinta minutos, Maria regala once canciones en miniatura, cargadas de fragilidad y autoexploración desde un yo que invoca a una segunda persona con la que parece vivir una relación inestable. Rehúye tópicos y canta sobre sensaciones muy reconocibles, pero contadas de una forma poco obvia, con una sutil mezcla de humor, serenidad, dignidad, elegancia y resignación, que adereza con sonidos de objetos de carácter doméstico (aparecen acreditados como instrumentos una bolsa de plástico, tijeras, llaves, radiocasete, papel y mechero).

Falkner, productor y multinstrumentista, parte de la canción folk para fantasear con sonoridades de juguete al estilo de Pascal Comelade y diferenciar cada corte con fantásticas soluciones y quiebros que consiguen engrandecerlos aún más. Al final, cuando en “Escondite” la vocalista se despide autocriticándose y jugando con las preconcepciones del oyente (“Mis canciones son fugaces / Cualquier amago de sinceridad es fruto de pura casualidad”), uno se da cuenta de que ha sido irremediablemente seducido, y solo piensa en arrugarse como un papel y volver a empezar, a escucharla de nuevo.

“A lo mejor”.

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