USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2019)

MATMOS Plastic Anniversary

Thrill Jockey-[PIAS] Ibero América
MATMOS, Plastic Anniversary
 

Veinticinco años de carrera hilando IDM conceptual a base de found sounds. Al igual que The Books, Drew Daniel y Martin Schmidt han hecho de Matmos no solo una empresa enrevesadamente intelectual, sino también enrevesadamente cachonda. Lo más interesante de sus trabajos, además de descubrir qué regla de escritura se autoimponen cada vez –componer, por ejemplo, a partir de los sonidos generados por una lavadora–, radica en disfrutar con la exigencia con que trascienden su propio sistema de normas.

“Plastic Anniversary” lo han confeccionado con sonidos derivados de objetos de plástico. Usaron escobillas de baño, implantes de silicona, canalones de PVC o bolas de billar. Golpearon poliestireno hasta conseguir sacar bajos y apalearon contenedores de basura en busca de patrones rítmicos. El desafío fue considerable, pues no resulta tan fácil como extraer sonidos del metal o la madera. La idea base, como explican y como no podía ser de otra forma con ellos, tiene doble filo: no era tanto armar una pataleta ecológica como reflexionar sobre lo artificial de nuestro mundo y la poca elasticidad que a veces gobierna nuestras aptitudes.

La primera mitad es vibrante y centrada en el glitch, con “Breaking Bread” producida al destruir vinilos de la banda Bread y con el tema titular funcionando cual clímax gracias a su fanfarria de vientos. La segunda se vuelve amenazante, entre ritmos tribales y poderosas percusiones en cortes como “Thermoplastic Riot Shield”, obtenida gracias a las sacudidas asestadas a un escudo policial. “Plastisphere”, la pieza más especial de este divertidísimo disco, pone el broche final con mensaje distópico y ciertamente aterrador: ilustra una naturaleza futura donde volarán insectos de velcro y crecerán plantas de plexiglás.

“Breaking Bread”.

Arriba