Gernot Bronsert y Sebastian Szary son actualmente el mejor dúo de techno. Así de sencillo y así de contundente. Y no es producto alguno de un hype mediático (aquellos que lo tuvieron últimamente lo están desaprovechando), sino del trabajo plasmado en tres discos que son la pura envidia del ramo. La etiqueta de “techno berlinés” se les ha quedado pequeña para definir el perfecto manejo de una intransferible batidora sonora compuesta por una base de contundente y vibrante techno-bass (“Evil Twin”, con la participación de Otto von Schirach, es EL TEMA techno del año), aliñada con IDM, dubstep, hip hop, synthpop, techno centroeuropeo y todo aquello que puedas imaginar.
En comparación con sus antecesores, el tercer álbum de Modeselektor pierde algo de descaro e inmediatez, pero no en calidad (¿madurez?, ¿apuesta por una mayor accesibilidad?). Hallamos algún resbalón (la participación vocal de Thom Yorke en “Shipwreck” nos remite al peor techno-blues de Moby, o el prescindible ambient con mensaje de “War Cry”), pero también acertadas novedades (“Berlin”, con Miss Platinum, es la particular interpretación del R&B por parte del dúo). El resto es efectiva (y efectista) marca de la casa: hip hop futurista (“Pretentious Friends” con Busdriver y “Humanized” con Anti-Pop Consortium), subgraves asesinos (“Grillwalker”), tecno-pop frío (“Green Light Go" con PVT) y algo de inevitable conexión Detroit-Berlín (“German Clap”). Redondo. ![]()


























