×

USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. Si continua navegando, supone la aceptación de la instalación de las mismas. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2010)

NADADORA Luz, oscuridad, luz

Ernie
NADADORA, Luz, oscuridad, luz
 

El título, en efecto, lo dice casi todo. “Luz, oscuridad, luz”. Melancolía, claroscuros permanentemente escorzados y unas voces de aroma otoñal como contrapunto a unas guitarras saturadas de electricidad estática. El título, en efecto, lo dice casi todo, aunque ni siquiera eso hacía falta: desde que aterrizaron con “Aventuras dentro de cajas” (2004), los gallegos Nadadora han hecho de ese contraste de matices su principal seña de identidad. Pop enrevesado y servido entre capas de distorsión que, a pesar de las variaciones sufridas en “Todo el frío del mundo” (2005) y “Hablaremos del miedo” (2007), apenas ha alterado las coordenadas músico-emocionales de los de O Grove. Tampoco parece “Luz, oscuridad, luz” el tipo de disco que vaya a hacerles cambiar de casilla, aunque eso no significa que su nuevo álbum no llegue cargado de buenas nuevas. La mejor de todas, sin duda, llega de la mano de las canciones.

Y es que, acotado y controlado el estilo, lo único que queda es perfeccionarlo, y a eso es precisamente a lo que se dedican los gallegos en el trabajo que encierra algunas de sus mejores composiciones. El prometedor arranque de “1987”, con ese ritmo descabalgado y las guitarras bombeando ruido blanco, ya dice mucho de un disco en el que mandan las canciones, y adjetivos como shoegazing o indie quedan eclipsados por el resplandor de piezas como “Sara dice”, la envenenadísima “Siempre” o las flamantes “Deshazte de mí” y “Julie Christie”. Será que no siempre hace falta cambiar para mejorar.

Etiquetas: 2010
Arriba