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ÁLBUM (2018)

NEKO CASE Hell-On

Anti-[PIAS] Ibero América
NEKO CASE, Hell-On
 

En la esperada continuación de “The Worse Things Get, The Harder I Fight, The Harder I Fight, The More I Love You” (2013), Neko Case suena más afilada, más airada que nunca: su voz sensible (que no “educada” ni “tranquila”) desgrana letras algo menos opacas de lo habitual en ella, sin dejar de ser poéticas, en torno a todas las cosas a las que hay que enfrentarse en este mundo siendo mujer. Rara vez ha sonado tan directa, también en cuanto al sonido: se ha producido sobre todo ella misma, pero en media docena de temas ha pedido ayuda a Björn Yttling (de Peter Bjorn And John) para dar punch a los estribillos.

Esto último se advierte claramente en un momento de puro (casi super) pop como “Bad Luck”, especie de tributo a los girls groups de los sesenta donde se ríe de la superstición inventando absurdos motivos de mala suerte. Para su género, recuerda Case en la mayoría de temas, la principal fuente de desgracias es el hombre: “Halls Of Sarah”, con inspirado saxo barítono de Steve Berlin (Los Lobos), habla sobre cómo los tíos construyen industrias alrededor de mujeres a las que desechan cuando ya no cumplen su función, y el vals “Winnie”, con la participación de Beth Ditto, reivindica a las amazonas del mundo antiguo para denunciar la invisibilidad de las mujeres fuertes en tantos libros de historia.

La emoción crece aún más, si cabe, cuando las historias le tocan especialmente cerca, caso de “My Uncle’s Navy”, sobre una figura masculina tóxica, y en particular la pieza central del álbum, “Curse Of The I-5 Corridor”, un dueto de siete minutos con Mark Lanegan en forma de recorrido por la Interestatal 5 y las flaquezas del alma humana; la de Case en particular. “Me tiré a cada hombre que quería ser / Era tan estúpida entonces”, nos canta, en un ejercicio de corrección retrospectiva, mientras suena un piano (a cargo de su habitual Joey Burns, de Calexico) casi a lo Nick Cave. Debe ser el hito entre hitos de un disco solo algo estropeado por “Sleep All Summer”, una versión de Crooked Fingers que peca de una emotividad un pelín ramplona.

“Curse Of The I-5 Corridor”.

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