USO DE COOKIES

Este sitio web utiliza Cookies propias y de terceros, para recopilar información con la finalidad de mejorar nuestros servicios, para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, así como analizar sus hábitos de navegación. El usuario tiene la posibilidad de configurar su navegador pudiendo, si así lo desea, impedir que sean instaladas en su disco duro, aunque deberá tener en cuenta que dicha acción podrá ocasionar dificultades de navegación de la página web.

Aceptar Cómo configurar

Cargando...
 

ÁLBUM (2015)

NEW ORDER Music Complete

Mute-[PIAS] Iberia & Latin America
NEW ORDER, Music Complete
 

Hay quienes califican el noveno disco de New Order de obra maestra. Otros hablan de su mejor disco desde “Technique” (1989). Decir esto último sería quizá lo más acertado. Porque para considerar “Music Complete” un trabajo a la altura de su período dorado (1981-1985) falta silencio y sobran saturación sonora, dispersión estilística y, al menos, un par de temas de relleno. La base de su mejor estilo permanece intacta: me refiero a la voz aniñada de Bernard Sumner, cuyo ímpetu punk se disipó con los e-vapores de Electronic a finales de los años ochenta, y a sus entrañables letras existenciales con crítica social, quizá más afiladas que nunca (“Restless” y “Plastic” serían dos buenos ejemplos), los bajos made in Peter Hook perfectamente surtidos por Tom Chapman (lo de “music complete” podría ser un guiño cáustico a la ausencia del bajista original), la reincorporación de la teclista Gillian Gilbert, a quien se atribuye apócrifamente la refrescante inclinación electrónica de esta nueva entrega (junto a la sombra beneficiosa de Daniel Miller como productor ejecutivo), Peter Saville en el diseño gráfico...

Tampoco se les puede negar un puñado de canciones excelentes. Añadimos las muy post-punk “Singularity” (de nuevo, con claras referencias a Ian Curtis, producida por el “hermano químico” Tom Rowlands) y “Stray Dog” (con un sorprendente spoken word a cargo de Iggy Pop), el Hi-NRG orquestal de “Tutti Frutti” (voz cavernosa a lo “Fine Time” incluida) o el emocionante colofón final de “Superheated”. Pero son los casi ocho minutos de “Nothing But A Fool”, este sí, un verdadero tutti frutti que funciona en su insospechada combinación de elementos (folk Costa Oeste a lo Tim Buckley, la garra eléctrica de Joy Division, la melancolía de “Temptation”, coros femeninos, cuerdas a cargo de la Manchester Camerata, sintetizadores ardientes...) fusionando atómicamente la esencia evanescente de los mejores New Order de la historia.

“Plastic”.

Arriba