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ÁLBUM (2002)

NOSOTRÄSH Popemas

Elefant
NOSOTRÄSH, Popemas
 

Esto sí que es arte. Nosoträsh en su momento más dulce. Un disco que es como un abrazo. Corto pero profundo. Producido por Ibon Errazkin, este proyecto que nació como un conjunto de micropoemas musicados es una fuente constante de inspiración gracias a unos textos imaginativos y sensibles. Fue escogido el número 1 en la lista de los mejores álbumes españoles de 2002 del Rockdelux 203. En 2011 se reeditó en vinilo blanco (ver aquí). Escuchemos “Arte”, canción que define a la perfección el espíritu de esta obra tan especial que comentó apasionadamente Nando Cruz.

Ambicioso y arriesgado en su escuálida simplicidad, “Popemas” no solo es su mejor disco hasta la fecha, sino también una valiente maniobra que sitúa a Nosoträsh muy por encima de la división de grupos de pop “interesantes”. Por primera vez, todas componen y cantan. Y tanto la espera de Natalia en “Tan solo por los besos” como los “Tres tristes tigres” de Bea (que Nacho Vegas hace suyos en cuanto pone música y abre la boca) y la desolada “Polilla” (donde Montse canta como ¡Rosa León!) son tan emocionantes como los mejores versos de Cova, aún el tesoro más valioso de Nosoträsh.

“Arte”, “Agarradita”, “Corazón colilla”, “Mejor”, el reprise de “Nenyures”… Hay infinitas razones para quitarse el sombrero ante uno de los escasos grupos de pop que no solo no esconde las letras, sino que las resalta. El cuarteto ha transformado sus limitaciones musicales en virtudes intuyendo una nueva vía expresiva en el pop de minuto y medio y entregando sus inspiradísimos bocetos al mejor productor posible, un Ibon Errazkin que ha esculpido una colección de miniaturas de inmenso caudal expresivo y abrumador porcentaje de ideas por minuto. Pocas veces un disco tan breve promete una degustación tan duradera. Inquieto (como nunca) en lo sonoro, delicioso (como siempre) en lo poético, “Popemas” será un disco de dulce y eterna compañía. Treinta y siete minutos que van a pegarse a nuestra piel por los restos.

Verlo para creerlo. Nació como un proyecto paralelo y se ha convertido en una obra maestra instantánea.

“Arte”.

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